Representantes de las Iglesias católica y evangélica consideran el fallo del juez Celso Urbina, contra el Diario LA PRENSA, como una expresión de la crisis del sistema judicial nicaragüense.
Monseñor René Sándigo, Obispo de la Diócesis de Chontales y secretario general de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, destacó que la condena a LA PRENSA, sumada a otras sentencias inauditas de los últimos tiempos, devela que las decisiones de la justicia nicaragüense “están como sometidas a duda, crean incertidumbre, un gran signo de interrogación”.
Para el líder religioso, la justicia ha perdido credibilidad y autoridad moral; y el fallo contra LA PRENSA, por injuria, plantea en la ciudadanía una especie de duda, ante la posibilidad de que no se puede ver en ella “la verdad plena”, y eso es peligroso para el país.
“Si una institución tan importante como la justicia ya no da esa confianza en el país, lógicamente eso crea cierta inseguridad, porque estamos expuestos a decisiones arbitrarias que pueden perjudicar la paz en la sociedad”, afirmó monseñor Sándigo.
CONSECUENCIAS GRAVES
El secretario de la Conferencia Episcopal manifestó que el sistema judicial, encargado de aplicar las leyes e impartir justicia, no puede exponerse a la manipulación de un sector u otro, o por intereses “que hay por debajo”, porque eso crea desconfianza en la población y puede traer consecuencias graves a Nicaragua.
“Después la gente hasta podría tomar la justicia por su propia cuenta, al no tener esa garantía de una institución tan seria como debería de ser la justicia; lamentablemente desde hace buen rato, ese diagnóstico sobre el Poder Judicial no ha sido favorable”, comentó Sándigo.
Agregó que “si la justicia fuese sometida a un juicio saldría perdiendo; saldría perdiendo la justicia porque yo creo que ha perdido bastante credibilidad, y con tantas decisiones que no han sido acertadas perdería el juicio la misma justicia”.
LIBERTAD IMPLÍCITA
El sacerdote Raúl Zamora, quien ayer ofició misa en la Catedral de Managua, señaló que todos los medios de comunicación tienen implícita la libertad de expresión y todo lo que va en contra de la misma es negativo.
“Todo lo que trata de cerrar o de callar lo que es la expresión libre o los medios de comunicación, siempre dentro de los límites de la moralidad, todo eso es negativo para nuestra sociedad”, observó Zamora.
MENSAJE INTIMIDANTE
Otro pastor, Augusto César Marenco, quien dirige la iglesia evangélica Ministerio Apostolar Centro Cristiano, opinó que “el fallo en contra del Diario LA PRENSA, en primer lugar demuestra la crisis en que se encuentra nuestra justicia, poniendo en entredicho una vez más las debilidades de ese Poder del Estado”.
Para Marenco, ese fallo pone en peligro la libertad de expresión “porque al condenar a LA PRENSA, un diario que por tradición ha defendido las libertades, pues, entonces con el fallo se pretende que los otros medios (de comunicación) y la población se atemoricen”.
“La población debe reclamar esas libertades porque la justicia no debe, bajo ningún punto, tener colores políticos, ni religiosos”, observó el reverendo.
Marenco lamentó la condena a LA PRENSA “porque definitivamente es un fallo que envía mensajes de temor a otros medios de comunicación, y la mejor forma de hacerlo era a través de LA PRENSA, un medio de comunicación que ha sufrido con las dictaduras pasadas todo tipo de atropello”.
Según el pastor evangélico, aunque la justicia de los hombres sea dictada para perjudicar, la justicia de Dios llegará y permanecerá sobre quien sea. Recordó por tanto un versículo del Salmo 85: “La justicia y la paz se besaron. La verdad brotará de la tierra, y la justicia mirará desde los cielos”.
ATAQUES CONSTANTES
El historiador y ex canciller Emilio Álvarez Montalván señaló que los ataques de los distintos gobiernos, contra la libertad de prensa, han sido una constante histórica en Nicaragua.
Afirmó que la excepción fue durante el gobierno de Fernando Guzmán, quien garantizó la libre expresión escrita.
Recordó que durante las dictaduras de José Santos Zelaya, Anastasio Somoza y del Frente Sandinista (FSLN), fueron incontables las ocasiones en que LA PRENSA fue censurada.
“El colmo fue cuando aviones de la Guardia Nacional lanzaron cohetes en julio de 1978, hasta reducir a cenizas las máquinas de LA PRENSA”, dijo.