Los senadores Barack Obama y Hillary Rodham Clinton continuaron el domingo su batalla mediante nuevos anuncios en televisión con mensajes aún más agresivos en la contienda por la nominación presidencial demócrata, dos días antes de la votación en Pensilvania.
Clinton, quien sigue de cerca a Obama en la votación de los delegados, los militantes y contiendas ganadas, se enfureció ante la propaganda de Obama, que argumentaba que su seguro médico obligaría a los estadounidenses a pagar, incluso si el precio del mismo resultara imposible de cubrir para algunos.
Por su parte Obama acusó a Clinton de tener vínculos cercanos con diversos grupos de presión después de que su campaña argumentara que él obtenía dinero de grupos de interés con inclinaciones específicas.
Clinton busca ganar las votaciones del martes con un margen suficiente para convencer a los superdelegados indecisos acerca de que su campaña tiene el impulso y el atractivo necesarios para obtener la nominación y derrotar al candidato republicano John McCain. El republicano, veterano de guerra, que fue hecho prisionero por Vietnam del Norte, ha eliminado la ventaja de Obama y Clinton en las encuestas nacionales.
La votación de Pensilvania dará 158 delegados para la convención nacional demócrata en agosto, pero las reglas del partido para designar a esos delegados implican que, incluso una gran victoria haría poco para confirmar la nominación de Obama.
NINGUNO CON CIFRA MÁGICA
De acuerdo con el último conteo de delegados hecho por The Associated Press, Obama lleva la delantera a Clinton en el conjunto de delegados con 1,646 frente a 1,508, pero necesita 2,025 para alcanzar la nominación. Ninguno de los candidatos puede alcanzar ese número, lo que significa que los superdelegados sin elegir decidirán cuál de los candidatos será el nominado.
Obama, que encabezó el sábado un recorrido por tren en varias ciudades, continuó su línea de ataques sustentados en que Clinton ha tomado distintas posiciones sobre diversos temas por conveniencia política.
“Ella ha tomado una posición distinta en distintos momentos sobre asuntos tan fundamentales como el comercio o la guerra (en Irak) según la política del momento”, afirmó Obama en la localidad de Wynnewood, una de cuatro paradas antes de concluir su gira ferroviaria en Harrisburg por la noche.
Señaló que la disputa electoral “se trata de quién traerá un verdadero cambio a Estados Unidos. Por eso me estoy postulando a la Presidencia”, subrayó Obama, quien también reservó ataques para su rival republicano, John McCain.
Aunque consideró a McCain como un héroe de guerra, Obama afirmó que el senador de Arizona “no entiende los problemas de la economía, promueve los mismos recortes presupuestarios (del presidente George W.) Bush para los más ricos”.
McCain, que ha logrado ganar más terreno entre su propio partido, no tuvo actividades electorales en esta jornada.
Hillary Clinton, en una visita el domingo a las regiones económicamente devastadas de Pensilvania (noreste), acusó a su rival Obama de tergiversar su postura sobre la asistencia médica.
“Nos acercamos al día decisivo”, dijo Clinton a la ruidosa multitud que fue a escucharla a Bethlehem, una ciudad de Pensilvania que vio cerrar su célebre fábrica siderúrgica de 150 años de existencia en 1995, víctima de la competencia extranjera.
“Es realmente una elección de liderazgo, les ofrezco un liderazgo en el cual pueden contar. Saben cuál es mi posición, saben lo que hice, saben lo que haré”, añadió la senadora por Nueva York dos días antes de la primaria crucial de Pensilvania.