Paraguay se encamina a unas elecciones en las que la izquierda, que presenta al ex obispo católico Fernando Lugo, tiene posibilidades serias de ganar este domingo y romper con 60 años de Gobierno del Partido Colorado, que incluyen los 35 de dictadura de Alfredo Stroessner.
Lugo, favorito de las encuestas, enfrenta a la oficialista Blanca Ovelar, ex ministra de Educación del actual presidente Nicanor Duarte; y al general retirado Lino Oviedo, en unas elecciones a una sola vuelta cuyas mesas de votación abrirán a las 7H00 locales y cerrarán a las 16H00.
El ex obispo se presenta convencido de ganar el domingo y afirma no temer a un fraude, posibilidad sin embargo muy denunciada por la oposición durante toda la campaña.
“Yo no creo en eventuales escenarios violentos. Estoy convencido de que el domingo va a ser una jornada tranquila” y que “vamos a ganar”, dijo Lugo el viernes en una conferencia de prensa en la que evitó asociar su imagen a la de alguno de los gobiernos izquierdistas de la región.
Unas 2.8 millones de personas están habilitadas para votar.
De ganar, todo el Mercosur quedaría gobernado por la izquierda, es decir Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, más los países asociados, Chile y Bolivia, así como Venezuela, que está en proceso de ingreso como miembro pleno.
El largo historial paraguayo de dictaduras, asonadas e intentos de golpe de Estado motivó la presencia de centenares de observadores internacionales en Asunción, incluyendo los enviados por la OEA y los de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES), cuya misión es liderada por el ex presidente colombiano Andrés Pastrana.
Fuentes del propio Partido Colorado denunciaron que dirigentes de base colorados recibieron instrucciones del presidente Duarte para generar incidentes el domingo que interrumpan las elecciones, según la edición internet de este sábado del diario ABC local.
“Los presidentes de seccionales coloradas tienen precisas instrucciones para generar incidentes en los locales de votación donde el partido de gobierno pierda o sus operadores políticos se vean imposibilitados en hacer trampas”, dijeron miembros del propio Partido Colorado, según el ABC.
El Partido Colorado podría perder el domingo el poder, en el que se mantiene desde hace más de 60 años, incluyendo los 35 años de dictadura de Stroessner (1954-1989).
Duarte ordenó el acuartelamiento de tropas del Ejército y la Policía para resguardar la seguridad de las elecciones del domingo, informaron las autoridades este sábado.
El comandante de las Fuerzas Militares, general Bernardino Soto, anunció que sus tropas están acuarteladas desde el viernes y que los militares integran un esquema para cooperar con 10,000 policías en la seguridad de las elecciones.
El presidente Duarte insistió toda la semana en que hay “agitadores extranjeros” llegados a Paraguay para las elecciones, en particular desde Venezuela, Ecuador y Colombia. El viernes dijo que ni el Gobierno ni “ningún observador” puede “garantizar su comportamiento”, aunque se negó a dar pruebas de su supuesta presencia.
Por su parte, el general Oviedo dijo estar convencido de su triunfo el domingo. “He recorrido casi todos los pueblos y distritos del país y confío plenamente en nuestro triunfo”, sostuvo el candidato del partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (Unace).
Sin embargo, el Tribunal de Justicia Electoral advirtió este sábado que la ley establece castigos para los candidatos que se “autoproclamen” ganadores.
“Estas elecciones son atípicas. Si un candidato se autoproclama ganador lo vamos a sancionar. Vamos a hacer cumplir la ley”, dijo el vicepresidente del tribunal, Juan Manuel Morales.