Un centenar de jubilados del Ministerio de Salud (Minsa) que se acogieron al Programa de Retiro Único y Voluntario (PRUV) en el 2002, se reunieron ayer en las instalaciones de la Casa del Obrero, para planificar una estrategia y obligar al Gobierno a que les pague el resto de dinero de su indemnización, que según ellos no les han querido entregar.
María Díaz, presidenta de los jubilados activos del Minsa, destaca que a los más de cien trabajadores retirados del sistema de salud reunidos ayer, los habían engañado.
“Les dieron la cantidad de 32 mil córdobas, correspondiente al cincuenta por ciento, pero tenían derecho a 90 mil. En ese tiempo les dijeron que el resto se los iban a ir pagando poco a poco. Pero nunca les dieron nada”.
Por su parte Adolfo Lanzas Urtecho, presidente de la directiva de los jubilados que reclaman su dinero, destacó que se “metieron” al plan desde hace cuatro años y no les han resuelto sus reclamos.
“Hemos mandado cartas a la Presidencia, a la Asamblea Nacional y a la señorita diputada Iris Montenegro quien se ha burlado de nosotros, de los que le dimos el voto para que fuera diputada”, dijo.
Lanzas recuerda que en ese tiempo casi los obligaron a acogerse al plan. Relata que el Minsa andaba casa por casa visitando a los jubilados, pero ahora ellos le ruegan al presidente Daniel Ortega que les entreguen el dinero que les corresponde, porque “hay muchos de nuestra gente que son inválidos, que tienen diabetes y que necesitan dinero para su tratamiento”, subraya.
PROGRAMA VOLUNTARIO
En el 2002, mediante el Programa de Retiro Único y Voluntario (PRUV), las autoridades de Salud lograron finiquitar para siempre a 1,629 personas que estaban en nómina en calidad de pensionados o jubilados.
Antes del PRUV, a una parte de estos ex trabajadores (jubilados), el Minsa les mantenía un complemento salarial a la pensión mensual que les otorga el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
En cambio, a los que estaban en calidad de pensionados, por haber trabajado 30 años a la institución y cumplido 50 años, se les mantenía el sueldo como empleados activos.
Los que renunciaron por medio del plan recibieron montos que oscilan desde los 34,000 córdobas hasta los 400,000 córdobas.
En ese tiempo, entre jubilados y pensionados el Minsa contaba con una planilla de 2,962 personas, lo cual significaba un desembolso anual de 33 millones de córdobas.
Con el número que se ha acogido, en su momento se estimó que habría un ahorro de unos 19 millones y medio de córdobas.
Para la ejecución de este plan el Minsa obtuvo un préstamo de 10 millones de dólares con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Es importante destacar que desde que se comenzó a hablar del famoso Programa de Retiro Único y Voluntario los sindicalistas de la Salud hicieron “conciencia” de que era más conveniente seguir en planilla, que retirarse con 45 meses de salario en el bolsillo.
No obstante, un gran número de pensionados, entre ellos muchas enfermeras, pidieron su baja definitiva del sistema de salud.
A OTROS LES PAGARON
María Díaz dijo que está apoyando a los que hoy demandan el resto de su indemnización.
Informó que a jubilados de otros departamentos del país que vivían la misma situación, ya les pagaron, entre estos los de los municipios de San Marcos, Jinotepe, Diriamba y Rivas.