El fallo dictado en contra de LA PRENSA, por el juez Celso Urbina, provocó ayer un amplio rechazo por parte de círculos del periodismo independiente, organizaciones civiles, empresarios, juristas y políticos de oposición. Fuentes consultadas ayer criticaron al Poder Judicial y al Ejecutivo que dirigen Daniel Ortega y la primera dama, Rosario Murillo, al acusarlos de pretender instalar una dictadura en Nicaragua, que pasaría por “bozalear” y eliminar al periodismo independiente, utilizando “recursos legales”.
Urbina emitió un fallo en contra del Presidente y Director de LA PRENSA, Jaime Chamorro, y del Jefe de Redacción, Eduardo Enríquez, por el delito de injuria, pese a que la querella de un grupo de mujeres pertenecientes a los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) no fue probada.
GUERRA, BOZAL, DICTADURA
La periodista Sofía Montenegro manifestó que el juez Urbina “exhibió” la sumisión del Poder Judicial ante Ortega y Murillo, y añadió que, tras la sentencia, el Gobierno inició una “guerra a la prensa nacional independiente”.
LA PRENSA sería la punta de lanza en la estrategia.
“Este es el banderillazo de aviso para toda la prensa nacional, a todos los periodistas, porque prácticamente le han declarado la guerra a la prensa nacional independiente y a los periodistas que no se someten y ha quedado exhibido el Poder Judicial en términos de su actitud sumisa a los dictados de la secretaria de Comunicación (Murillo), porque esto fue cocinado en la cocina de la primera dama”, sostuvo Montenegro.
A lo largo de todo el proceso, LA PRENSA logró demostrar que los abogados y los vehículos en que se transportaban las querellantes están ligados al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Además, la defensora de LA PRENSA, Helga Asher, demostró antes y durante el litigio que la información que provocó la demanda por parte de los CPC no contenía ni calumnias ni injurias en contra de las cinco querellantes, debido a que no se menciona ningún nombre.
El diputado Adolfo Martínez Cole, miembro de la Comisión de Justicia y Asuntos Jurídicos de la Asamblea Nacional, calificó como un “atropello” la decisión judicial y expresó que “sin dudas” se ha abierto el camino para instaurar en Nicaragua “una dictadura”.
“Eso es un atropello a la libertad de expresión, porque no se puede considerar dentro de la legalidad un caso de injurias o calumnias, cuando no hay ninguna persona concreta injuriada o calumniada, éstos son ardides para quitarle al nicaragüense la libertad de opinar”, indicó Martínez.
UN ACTO PERVERSO
La presidenta de la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN), Elsa Gómez, dijo que el fallo es una “perversidad” en contra del periodismo y que no abona a la reconciliación.
“La UPN considera el fallo en contra de LA PRENSA como un acto más de perversidad contra el gremio y el ejercicio de los profesionales del periodismo nacional. Lo ocurrido en el presente juicio, de una sola vía, no es más que una abierta violación al artículo 19 de la Declaración de Derechos Humanos. No puede haber justicia cuando las leyes se aplican con nombre y apellidos mediante procedimientos jurídicos amañados y politizados”, sostuvo Gómez al leer un comunicado de la UPN.
Los medios de información oficialistas (Canal 4 y Radio Ya) y los oficiosos Canal 8 y 100% Noticias, mantienen desde hace varias semanas anuncios en los que acusan a Jaime Chamorro Cardenal de cometer un supuesto robo por los Cenis.
“No puede haber paz en un país que coarte la libertad de expresión y difusión del pensamiento... No podemos surgir como nación libre, soberana e independiente mientras se gobierne con la ley del bozal”, añadió la UPN.
UNIRSE Y DENUNCIAR ACOSO
Por su parte, el director de El Nuevo Diario, Francisco Chamorro, llamó al gremio periodístico a unirse y denunciar el resultado de un “burdo juicio” que podría abrir las puertas a otras condenas en contra de los ciudadanos.
“Es un precedente gravísimo lo que le sucedió al Diario LA PRENSA, y después de eso cualquier medio, cualquier periodista y cualquier persona, porque los periodistas no somos los únicos que tenemos la exclusividad ni el monopolio de la opinión pública, pueden ser condenados, entonces es realmente un gravísimo precedente”, dijo Chamorro.
En tanto, la vicepresidenta de Canal 2 de televisión, Martha Sacasa, denunció “un gran golpe a la libertad de expresión y a los medios en general”.
Sofía Montenegro, que pertenece al Centro de Investigaciones de la Comunicación (Cinco), explicó que el fallo en contra de LA PRENSA en realidad es una sentencia perjudicial para la mayoría de los nicaragüenses y en especial para la libertad de expresión.
MORDAZA E INTIMIDACIÓN
“Si fallan en contra de LA PRENSA fallan en contra de la mayoría de la ciudadanía en Nicaragua y contra toda la gente que hemos denunciado esa estructura espuria (CPC) y creo que a todos nos queda bastante claro que la represión y las formas de censurar revestidas de una supuesta legalidad y de aplicación, entre comillas, de justicia, es el mecanismo que podemos esperar todos los demás. Estamos avisados todos, creo que es una evidencia más del rumbo totalitario y la voluntad totalitaria que tiene el presente Gobierno”, indicó Montenegro.
“Una vez que se cae y reprime la libertad de expresión, todo lo demás viene por añadidura. Amordazar, intimidar a los medios, es intimidar a toda la sociedad, porque el derecho a la información es universal, entonces al reprimir a LA PRENSA, nos reprimen a todos nosotros”.
HISTORIA CÍCLICA
En tanto, el jurista Sergio García Quintero afirmó que para él no fue sorpresa la sentencia en contra de LA PRENSA, porque “ésta era una lucha entre la injusticia y la justicia. La injusticia representada por doña Rosario Murillo, que fue realmente la que armó todo este andamiaje. Ella fue la que promovió, la que incitó, la que utilizó a estas señoras para entablar un juicio inicuo contra la libertad de expresión”.
En el año 1974, García Quintero fue defensor del Director Mártir de LA PRENSA, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, por una acusación por injurias que le realizó el somocismo.
García Quintero indicó que existe un paralelismo entre los hermanos Pedro Joaquín y Jaime Chamorro Cardenal.
“Ayer (jueves) uno estaba viendo cómo se revivía la historia de 1974, en la que el general Somoza, dejándose utilizar por Cornelio Hüeck, desmanteló el Código Penal, armó un nuevo código para utilizarlo y lanzarlo contra LA PRENSA. Yo recuerdo los 75 mil córdobas de multa que se le impuso a Pedro y la enorme cantidad de problemas y amarguras por las cuales pasó LA PRENSA”, dijo García Quintero.
El jurista añadió que la persecución del somocismo en contra de LA PRENSA y de Pedro Joaquín Chamorro terminó viéndolo a él acribillado a balazos sobre una plataforma. “¿Hasta allí (el actual Gobierno) quiere llegar?”, se preguntó García Quintero.
Sobre la parte técnica del juicio, García Quintero enfatizó que injurias y calumnias son dos figuras jurídicas que jamás son conciliables. Cada una tiene su propia naturaleza.
“Definitivamente que si era por injurias o era por calumnias, en el fondo ya era totalmente indiferente. Doña Rosario y los CPC ganaron esta batalla. Todos los hilos de poder, el vehículo del FSLN, funcionarios del Estado involucrados en este asunto, llenaron su cometido, los que fueron elocuentes y los que fueron mudos a la hora del proceso y un juez imperturbable que demostraba una aparente serenidad y que no fue más que una simple pieza dentro de este ominoso y tortuoso ajedrez que se manejó en el Juzgado”, finalizó el jurista García Quintero.