El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, descartó ayer la propuesta del mandatario Daniel Ortega de establecer una nueva empresa distribuidora de energía en el país, al aducir que Nicaragua no cuenta con los fondos financieros necesarios para invertir en esa iniciativa.
“El hablar de otra distribuidora no es viable. Esa situación es otro de los temas que políticamente son incorporados a la agenda, pero cuando uno ya tiene que tomar la decisión se da cuenta de lo que significa una inversión de esa magnitud, eso no tiene mayor perspectiva”, explicó Aguerri.
El pasado jueves, Ortega aseguró que si Unión Fenosa no cumple con los acuerdos suscritos entre el Gobierno y directivos de esta compañía en España, que incluye la obtención por parte del Estado nicaragüense de un 16 por ciento de las acciones de la distribuidora y por ende la incorporación de un representante en la junta directiva, entonces pedirá su salida del país.
El representante de la cúpula empresarial insistió en que el Gobierno debe agilizar la firma de un acuerdo de entendimiento con Fenosa para “lograr una estabilidad energética en el país”.
A criterio del empresario, “este tipo de discurso que seguimos viendo no va a hacer que la inversión venga. Lo que necesitamos es estabilidad”.
IMPUESTOS AFECTAN
Ante la amenaza de Ortega de “pedir cuentas” a las compañías distribuidoras de combustibles sobre sus ganancias por los altos precios de los combustibles, Aguerri aseguró que “no es delito tener ganancias, porque todas las empresas que estamos en el sector privado estamos para generar ganancias, pero también eso se logra a través de generar empleos”.
Aguerri atribuyó los altos precios de los combustibles a la alta carga impositiva que tienen las estructuras de precios de las compañías. “Nosotros pagamos probablemente el impuesto más alto que tienen los combustibles en Centroamérica. Por lo que eso debería ser analizado para poder empujar este tipo de tema”, dijo.