Bilwi se encuentra sin Registro Civil y las oficinas ubicadas en la Alcaldía de Puerto Cabezas muestran los estragos de lo que sucedió la mañana del 4 de abril, cuando simpatizantes de las llamadas “fuerzas democráticas”, que piden elecciones en los municipios Prinzapolka, Waspam y Puerto Cabezas, se tomaron las instalaciones.
Los libros de registro de nacimientos, defunciones, matrimonios y reposición de los años 2004 al 2008, desaparecieron junto con los equipos de oficina.
Los dirigentes no pudieron controlar a las personas y éstas comenzaron a saquear cada oficina que encontraban a su paso.
Hoy, producto de esta acción existen más de 3,500 niños que se encuentran sin identidad y que prácticamente no existen.
NO HAY NADA
El Registro Civil está ubicado en las instalaciones de la Alcaldía de Puerto Cabezas.
Tras el saqueo, ese edificio quedó seriamente dañado, tanto interna como externamente y se puede apreciar que en uno de sus ventanales hasta colgaron la Bandera de Nicaragua para tapar los huecos que dejaron una vez que las ventanas desaparecieron.
Al ser abordada, Francisca Palmer, secretaria del Registro, explicó “en este momento prácticamente el municipio está sin Registro, no tenemos materiales ni máquinas mecánicas para escribir, mucho menos computadoras. Todo fue saqueado de las instalaciones”.
SIN SERVICIO
Según Palmer el mayor problema que existe en este momento es que no se le puede brindar servicio a los pobladores.
“No podemos inscribir ni dar ningún tipo de servicio, porque los libros se perdieron, todo desapareció desde el año 2004 a la fecha y eso no se encuentra en los registros de Consejo Electoral, estábamos levantando la base de datos en las computadoras para ser enviados, sin embargo hasta las computadoras se robaron”, expresó.
UN DESASTRE
Para Nery González, presidente de Consejo Electoral Regional, lo que sucedió ese día es un desastre económico e histórico, destacó que el 23 de marzo se había instalado un sistema digital valorado en cinco mil dólares.
“Dos computadoras con un programa especial servirían para llevar el registro de las personas de forma digital, UNICEF nos había donado además de éstos, algunos muebles, archivadoras y papelería”, expresó el presidente.
Todo esto, según González, se perdió y hasta la fecha nadie ha podido encontrar los libros, se los tragó la tierra, pocos documentos fueron los que la Policía recuperó, pero los libros y las computadoras con sus discos duros, donde está toda la información, no están por ningún lado.
González asegura que en este momento están trabajando contrarreloj en la elaboración de otro proyecto, para ver si se logra conseguir el dinero para restaurar el Registro.