El Gobierno sandinista prácticamente “forzó” a la transnacional española Unión Fenosa a venderle un porcentaje de las acciones de sus operaciones en Nicaragua. La empresa primeramente habría rechazado la oferta hecha por los emisarios del Gobierno. Pero luego tuvo que aceptar ante la advertencia de que si no firmaba el acuerdo, el Estado nicaragüense no aceptaría el protocolo de entendimiento técnico que ambas partes han venido trabajando desde junio del año pasado.
El mismo titular del Ministerio de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, confesó esta situación en el programa En Vivo con Alberto Mora, que se transmite por el oficialista Canal 4 de televisión.
“La respuesta primera (por Fenosa) fue no, pero nosotros dijimos: si no hay aceptación por parte de la empresa, entonces no hay memorando de entendimiento y el Gobierno va a tomar las medidas necesarias para que no colapse el sistema energético”, dijo el funcionario en el programa televisivo.
“Al ver nuestra postura cambiaron su posición, y pusimos de condición que el porcentaje de acciones sería por el valor del monto que quede luego de la conciliación (de deudas)”, añadió.
La conciliación de cuentas sería entre las cuentas pendientes que se tiene Estado nicaragüense con Fenosa y viceversa.
Fenosa le debe actualmente al Estado de Nicaragua unos 70 millones de dólares, principalmente en concepto de cuentas no canceladas por compras de energía a las generadores estatales aglutinadas en la Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL).
A su vez, el Estado le debe a Fenosa en concepto de pagos atrasados por el subsidio que se aplica a los consumidores menores de 150 kilovatios al mes, desvíos tarifarios y cuentas por cancelar por el consumo de energía de los pozos de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal).
Al conciliar deudas, el monto que todavía adeudaba Fenosa al Estado nicaragüense era de 10.7 millones de dólares.
Con este monto, el Estado adquirió el 16 por ciento de las acciones de Fenosa Nicaragua.
Esto fue reiterado por el mismo ministro Rappaccioli en el programa televisivo.
La revelación del titular de Energía y Minas confirmó la información publicada ayer en LA PRENSA, en la cual se revelaba que el Gobierno ya había llegado a acuerdos con la distribuidora eléctrica para adquirir un porcentaje de sus acciones.
OTRA ADVERTENCIA
El funcionario mencionó que uno de los principales objetivos de comprar el porcentaje accionario es conocer de primera mano cómo se desarrollan las operaciones de la empresa.
El porcentaje accionario adquirido por el Estado le garantiza, al menos, un puesto en la Junta Directiva de Fenosa Nicaragua.
Rappaccioli advirtió que si en los dos años siguientes (2008 y 2009) la empresa no cumple con lo establecido en el protocolo de entendimiento, entonces buscarían el fin de las operaciones de Fenosa en nuestro país.
“Tenemos la voluntad que estando en la Junta Directiva, darle el seguimiento y debido control a las operaciones de esta empresa. Vamos a esperar un año, dos años, y si nosotros no vemos cambios como los establecidos en el memorando de entendimiento (técnico), como reducción de pérdidas, inversión a realizar, precios promedio (de energía) que se va comprar, control de todos los parámetros de los ingresos y los costos... Si nosotros vemos en la práctica que los resultados no se están reflejando, entonces buscaremos otra alternativa, que es negociar la salida de ellos”, mencionó Rappaccioli.
El memorando o protocolo de entendimiento es un acuerdo técnico en el cual el Gobierno y Fenosa han venido trabajando desde junio del año pasado.
Establece, como lo mencionó anteriormente el ministro Rappaccioli, una serie de puntos técnicos y legales que deben ser cumplidos por ambas partes para sacar adelante financieramente a la distribuidora eléctrica.
La fecha tentativa para firmarse este acuerdo es el 30 de abril próximo, indicó Jorge Katín, gerente de Comunicación de Fenosa Nicaragua.
El ministro Rappaccioli, por su parte, dijo que proyectan que durante 2008 y 2009 la empresa mantendrá un esquema de operación con pérdidas.
Para el 2010 esperan que este panorama se modifique con la entrada en operación de algunos de los proyectos de energía renovable que actualmente impulsa el Gobierno.
“Hay que entender que no es el Gobierno el que tiene un puesto en la Junta Directiva (de Unión Fenosa), sino son los consumidores nicaragüenses, los productores, los empresarios, el pueblo, el que estará representado”, dijo Rappaccioli.
TRUEQUE FENOSA-GOBIERNO
Jorge Katín, gerente de Comunicación de Fenosa Nicaragua, mencionó que la firma del protocolo o memorando de entendimiento traerá consigo acuerdos paralelos de mucha importancia para el sector eléctrico.
El vocero de Fenosa explicó que luego de la firma del protocolo o memorando de entendimiento, se procederá a rubricar la adquisición del porcentaje accionario por parte del Gobierno.
Luego, el Estado nicaragüense comprometería a poner fin al proceso de arbitraje emprendido por el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) en contra la transnacional.
A su vez Fenosa Nicaragua suspendería el reclamo del seguro por riesgo político, por más de cien millones de dólares, ante la Agencia de Garantía Multilateral de Inversiones (MIGA por sus siglas en inglés), instancia adscrita al Banco Mundial.
Este reclamo fue emprendido por la distribuidora eléctrica, aduciendo que sus operaciones en el país estaban en riesgo por el complicado clima político que impera en Nicaragua.
En caso de que se le hubiese pagado, Nicaragua hubiese tenido que enfrentar un juicio internacional por un monto que hubiese podido alcanzar los 150 millones de dólares.
El arbitraje emprendido por el INE precisamente buscaba probar ante un jurado de expertos, que los problemas financieros del sistema de distribución eléctrica eran causados por ineficacia operativa de Fenosa.