Hijos de Gustavo Fonseca Sevilla, quien donó parte del terreno donde hoy se erige el parque arqueológico Piedras Pintadas, en Villa Sandino, Chontales, denunciaron un supuesto engaño a su padre, por parte de la Asociación de Protectores del Patrimonio Cultural de Nicaragua (Asopropcn), porque aparentemente Fonseca Sevilla sólo donó dos manzanas de sus tierras, y no cinco a como aparece en una escritura pública de donación.
Sin embargo, Róger Peralta Mairena, representante de Asopropcn, explicó que desconoce las razones por las cuales el ganadero Fonseca Sevilla “se echa para atrás”, porque desde un principio se acordó que la donación era por cinco manzanas, luego que se encontraron en sus tierras gran cantidad de piezas arqueológicas.
Yuri Astorga Fonseca, quien se identifica como hija de Fonseca Sevilla, explicó que su padre es una persona altruista que ha realizado donaciones a otras entidades gubernamentales y que la donación a Asopropcn la hizo a escondidas de sus hijos.
Según Astorga Fonseca, Peralta Mairena y el abogado Róger Bravo Sevilla llegaron a la casa de su padre a leer la escritura pública de donación en la que le mencionaron que las tierras donadas correspondían a dos manzanas, pero en el escrito decía 5.02 manzanas.
Bravo Sevilla dijo a LA PRENSA que Fonseca Sevilla desde un inicio había aceptado donar las cinco manzanas.
Pero Fonseca Sevilla, en una carta enviada a Gustavo Sirias, del Ministerio de Gobernación en Chontales, le explica que: “Siempre he sido un donante para las mejores causas humanitarias y culturales de mi municipio”, pero que no permitiría que se apropiaran de sus propiedades de manera ilegal.
En las tierras donadas por Fonseca Sevilla está construido ahora parte del parque arqueológico Piedras Pintadas, que fue declarado patrimonio histórico y cultural de la nación, pues constituye uno de los sitios que contiene mayor presencia de petroglifos por hectárea , según estimó el Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) en su resolución número 05-08.