La Contraloría General de la República investiga una denuncia de malversación de fondos en perjuicio del Estado, presuntamente realizada por ex funcionarios del Instituto de Desarrollo Rural, a través del Convenio con el Programa de Reactivación Productiva Rural (PRPR) y la Empresa Comercializadora de Carazo (Ecocsa), por el orden de 133,600 dólares.
Según la denuncia que investiga la CGR, los señalados supuestamente malversaron fondos destinados al proyecto de construcción de una planta procesadora de frijoles que se construiría en Carazo para beneficiar a al menos cuatrocientos productores, proyecto que en la actualidad estaría paralizado.
La denuncia es en contra del señor Hernán Beteta del Carmen, hoy ex presidente de Junta Directiva de la Empresa Comercializadora de Carazo (Ecocsa), quien supuestamente se coludió con funcionarios del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), para malversar la cantidad antes señalada.
El pasado 27 de marzo de 2008 la Dirección General Jurídica de la CGR pidió a la Dirección General de Auditoría realizar una auditoría especial sobre los hechos denunciados.
La denuncia señala que la construcción de la planta comenzó y hasta parecía haber concluido bien, pero fue en octubre del año pasado cuando productores y directivos actuales del IDR convocaron a una asamblea general extraordinaria para pedir cuentas de los fondos destinados al proyecto, encontrándose que al momento de licitarlo, supuestamente Beteta del Carmen en contubernio con ex funcionarios del IDR de la administración pasada, se autoasignaron los proyectos.
ADELANTARON FONDOS
Según la denuncia, el mismo técnico de IDR que asignaron para asesoría, en su calidad de ingeniero civil, era quien llevaba el proyecto, “por la vía de un testaferro y con el conocimiento del señor Beteta”, quien sin cumplir con lo establecido en la Ley de Contrataciones del Estado, desembolsó el noventa por ciento del monto sin constatar el avance de la obra, esto con el auxilio de Joaquín Vindell, funcionario del IDR, quien luego fue nombrado administrador del proyecto.
La unidad de auditoría interna del IDR realizó una revisión del caso en el período comprendido de febrero de 2004 a junio 2007, donde salieron a relucir gran cantidad de anomalías y malos manejos del dinero, tales como “colusión con los contratistas para extraer dinero sin realizar ningún trabajo, sobre valoración de las obras, sobre valoración de las compras de maquinarias y equipos, así como evasión fiscal”.
MÁS DINERO
Los problemas iniciaron cuando luego que el 7 de junio de 2006 llegara al ingeniero Enrique Arauz Acevedo, ex gerente de proyectos del IDR- Sur Carazo, la solicitud de ampliación de la planta de procesamiento de frijol, por un monto de 41 mil 688.72 dólares, siendo la fecha de finalización el 30 de diciembre del año 2006, y recibida por el ingeniero Hilario Rosales, consultor de la Agencia IDR-Sur, pero el adéndum nunca fue aprobado por las instancias superiores.
La misma investigación destaca que los desembolsos fueron entregados por la Agencia IDR-Sur, sin presentar ningún avance físico financiero de la obra.
LA PRENSA estuvo donde supuestamente se llevaría a cabo la ampliación de la planta procesadora y se constató que no ha sido concluida.
Según declaraciones de Hernán Beteta y Joaquín Vindell, gran parte del material destinado para la misma fue sustraído por el ex funcionario de la Agencia IDR-Sur, ingeniero Oscar Obando Fariñas.