La constitución de un comando general de la reserva militar, decretada el fin de semana, coloca a Venezuela como el primer país de América Latina con una fuerza de ese tipo organizada dentro de la doctrina de la “guerra asimétrica” que pregona el presidente venezolano Hugo Chávez, opinaron expertos en Caracas.
El comando general de la reserva estaba contemplado ya en la ley orgánica de la Fuerza Armada de 2005, pero el sábado fue formalizado mediante un decreto que creó además siete batallones, en el marco de un desfile militar para conmemorar el fracasado golpe que en abril de 2002 destituyó a Hugo Chávez de la Presidencia durante dos días.
GOZARÁ DE AUTONOMÍA PRESUPUESTARIA
Con ese decreto, la reserva militar “dependerá directamente del despacho del Presidente, quien también designará a la autoridad máxima de ese órgano, y que gozará de autonomía presupuestaria”.
Chávez, un teniente-coronel retirado paracaídista, sostiene que Venezuela debe prepararse para una guerra asimétrica y que Estados Unidos tiene al país como objetivo debido a sus grandes reservas de petróleo.
La reserva nacional está integrada en un cuerpo unificado por los reservistas de los cuatro componentes de la Fuerza Armada —Ejército, Marina, Aviación y Guardia Nacional— hasta la edad de 50 años.
Además, se ha creado una guardia territorial, compuesta por voluntarios que reciben entrenamiento en labores de resistencia y que están integrados en el comando general de la reserva.
180 MIL EFECTIVOS
La Fuerza Armada venezolana tiene unos 180,000 efectivos.
Los siete nuevos batallones conformados el sábado agrupan entre 1,000 y 2,000 soldados, según el general retirado Alberto Muller Rojas, uno de los vicepresidentes del novel Partido Socialista Unido, oficialista.
Éstos se suman a otros nueve batallones que ya existían.