Los dueños y trabajadores de las fábricas pirotécnicas que están ubicadas en el centro de la ciudad, se encuentran inconformes por las rigurosas medidas que tomó la Policía de León, en conjunto con la Dirección de Armas, Municiones y Explosivos (DAEM).
La Policía de León, en conjunto con la Dirección General de Bomberos, el Ministerio de Salud (Minsa), la Alcaldía, el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), decidió aplicar la Ley 510 sobre el Control y Regulación de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros materiales relacionados a fábricas de este tipo.
Existen 14 fábricas pirotécnicas que necesitan ser reubicadas fuera de la ciudad, para darle mayor seguridad a la población leonesa. Este es el criterio de las autoridades municipales.
María Ligia Baldizón de Reyes, propietaria de la pirotécnica Julián Reyes, manifestó que no están de acuerdo con la decisión que tomó la Policía de León en conjunto con otras instituciones.
MÁS DE 100 AÑOS
Según la señora Reyes, la fábrica tiene más de 100 años de elaborar productos derivados de la pólvora, fue una herencia de su suegro y ahora ella tiene 23 años de administrar el negocio. Son 14 personas las que trabajan en la fábrica y con la propietaria suman 15 trabajadores.
“La Policía nos dio una prórroga hasta el 20 de febrero del 2009, ellos tienen que cumplir y darnos el plazo; si violamos la ley estamos de acuerdo. ¿Por qué no toman medidas con la pólvora china, a ellos sí les dan todas las comodidades”, dijo Baldizón de Reyes.
Los trabajadores manifestaron no estar de acuerdo con estas medidas de la Policía pues quedarían sin empleo, alegan.
Rafael Quezada (32) dijo que tiene 20 años de trabajar con pólvora y que sería injusto ir al desempleo. Otras personas expresaron que se ganan la vida trabajando en esos lugares, para darle de comer a sus hijos.
DIFICULTADESPARA REUBICARSE
El propietario de la fábrica El Triunfo, Manuel Reyes, no está de acuerdo al igual que Teodosio Reyes, propietario de la fábrica pirotécnica El Águila, que trabajan en este negocio desde 1953.
Unos de los mayores problemas que tienen los propietarios de las fábricas, para trasladarse fuera de la ciudad, es la condición económica en que se encuentran, al igual que la falta de terrenos para establecer sus negocios.