El Procurador General de la República, Hernán Estrada, dejó limpio de responsabilidad al presidente de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), Ernesto Martínez Tiffer, quien suscribió un contrato plagado de ilegalidades con la empresa española Gero-ICI, para la compra de repuestos de las plantas Hidrogesa, Gecsa y las Hugo Chávez.
Estrada resolvió que no hubo lesión al Estado por la firma del contrato, pues no llegó a concretarse, explicó en una declaración escrita.
Los contralores de manera unánime rechazaron la solicitud de autorización de Martínez Tiffer, para poder contratar de manera directa a Gero-ICI, porque el contrato presentaba una serie de nulidades.
Entre estas nulidades destaca que el contrato, que endeudaba al Estado por seis millones 500 mil dólares, no estaba plasmado en una escritura pública, no era claro en cuanto si el interés de 5.95 por ciento era anual o mensual y que se necesitaba su autorización por la Asamblea Nacional, la cual Martínez Tiffer pretendía evadir.
Estrada concluyó que el documento preliminar firmado por Martínez Tiffer y Rogelio Blanco Diez, funcionario de Gero-ICI, no causó lesión al Estado porque no surtió efectos, pues estaba sujeto a condiciones que no fueron cumplidas, como la autorización de la Contraloría, de la junta directiva de Enel y el pago de anticipo del 20 por ciento del total del contrato, equivalente a 1.3 millones de dólares.
“La responsabilidad, que por el momento se observa de Ernesto Martínez Tiffer, consiste en firmar un documento preliminar con evidentes errores ortográficos y de transcripción mecánica”, dice la resolución de Estrada.
Ni Martínez Tiffer, ni el gobierno de Daniel Ortega quisieron explicar el sospechoso contrato que el presidente de Enel pretendía concretar con Gero-ICI.