Las autoridades estadounidenses han dado un nuevo golpe a la secta poligámica que lidera Warren Jeffs, en prisión por violación e inducción al incesto, al haber rescatado a 52 niñas que vivían recluidas en un rancho en Texas.
Jeffs, de 52 años, está considerado el “profeta” de la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, una congregación de 10,000 miembros que ha edificado un gran centro en un enorme rancho en El Dorado, en Texas, comprado hace cuatro años por 700,000 dólares.
Estas instalaciones —que cuentan con un templo de grandes dimensiones, un edificio de tres plantas con dormitorios, una escuela y un centro comunitario, así como un molino y una fábrica láctea— dan acogida a unos 400 miembros procedentes de otros centros de Utah y Arizona.
Jeffs cumple desde noviembre pasado una condena de diez años, tras haber sido juzgado como cómplice de violación al haber forzado a una adolescente de 14 años a casarse con su primo en el año 2001.
Actualmente pesan sobre él una decena de cargos en Arizona por incesto, conspiración, y por mantener relaciones sexuales con menores. Por el momento, espera a ser juzgado en la prisión de Kingman, en Arizona.
La congregación, que Jeffs dirige desde que murió su padre, en 2002, es uno de los grupos que se separaron de la Iglesia mormona cuando ésta renunció a la poligamia en 1890.
EL OPERATIVO
Las autoridades policiales comenzaron el jueves a rodear el rancho y a bloquear los caminos y accesos con barricadas, en preparación de la gran operación que se desarrolló en la noche del viernes y la madrugada de ayer sábado.
La voz de alarma se produjo tras registrarse una denuncia sobre una joven de 16 años, que necesitaba “ayuda urgente”. Según algunos medios, fue la propia muchacha la que llamó a las autoridades para denunciar que estaba sufriendo violaciones.
La Policía se hizo con una autorización judicial para buscar a Dale Barlow, de 50 años, quien presuntamente habría contraído matrimonio con la joven y tendría con ella un hijo de ocho meses, al que también buscaban las autoridades.
Tras su entrada en el rancho, la Policía rescató a unas 52 niñas, de entre seis meses y 17 años.