Nadie dice aún la última palabra, pero anoche el Presidente de la República, Daniel Ortega, insistió en apoyar la suspensión de las elecciones en los municipios Waspam, Bilwi y Prinzapolka, de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), afectados hace siete meses por el huracán Félix.
El mandatario se sujetó al argumento de que en base a la Ley de Autonomía, el Consejo de la RAAN tendría “la última palabra” sobre la suspensión de los comicios, tal y como éste solicitó al Consejo Supremo Electoral (CSE) en febrero.
Sin embargo, para el director ejecutivo de Ética y Transparencia (EyT), Roberto Courtney, sí hay “condiciones técnicas” para realizar esos comicios.
La suspensión de esas elecciones es una iniciativa promovida por el partido regional Yatama, aliado al gobernante Frente Sandinista, que según la oposición sólo teme que la población los rechace en las urnas por la ayuda tardía a los damnificados.
Según Ortega, la decisión sobre los comicios no es facultad de la Asamblea Nacional ni del CSE, sino del Consejo de la RAAN como autoridad de una zona que goza de autonomía.
“Recordemos que allí hay un régimen de Autonomía, y la última palabra no la tiene ni el Presidente de la República ni la Asamblea Nacional ni el mismo Consejo Supremo Electoral. La última palabra la tiene el Consejo Regional, así lo manda la Ley de Autonomía”, insistió Ortega durante un reunión con el cardenal Miguel Obando y Bravo.
Sin embargo, la Ley 28, del Estatuto de Autonomía de las Regiones Autónomas de la Costa Atlántica de Nicaragua, establece en su artículo 24 que “las resoluciones y ordenanzas de los Consejos Regionales deberán estar en armonía con la Constitución Política y las leyes de la República de Nicaragua”.
O sea que una decisión de ese Consejo no podría contradecir el derecho a elegir y ser electo, que consagra el artículo 51 de la Constitución Política, ni afectar el período de cuatro años para las autoridades municipales establecido en el artículo 178 de la misma Carta Magna y ratificado por la Ley Electoral, de rango constitucional.
CSE Y ASAMBLEA DEBEN COORDINARSE, DICE EyT
Para el director ejecutivo de EyT, Roberto Courtney, el CSE tiene “la potestad de dirimir todo lo que no esté claramente especificado en materia electoral”, como la suspensión de esos comicios. Pero luego la Asamblea intervendría en la reprogramación de los mismos.
Courtney explicó que si el CSE suspende las elecciones, la Asamblea tendría que resolver el problema del vacío de autoridad, por lo que advirtió que “si (el CSE) no está listo para que la Asamblea resuelva eso, entonces estaría en una muy mala posición de suspender unas elecciones de forma indefinida”.
El Consejo de la RAAN pidió en febrero que se suspendieran las elecciones en aquellos municipios y propuso asumir esos gobiernos municipales.
Pero a juicio, de Courtney, aún esa propuesta necesitaría de la intervención de la Asamblea.
En el parlamento, sólo los diputados sandinistas apoyan la suspensión de los comicios.
La mayoría parlamentaria que suma diferentes fragmentos de la oposición, se opone a que se aplace el proceso, al punto de la amenaza de una segunda crisis institucional en ese Poder, similar a la provocada por el rechazo a la instalación de los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) como órganos paraestatales coordinados por la esposa de Ortega, Rosario Murillo.
DEFIENDEN CONDICIONES
Courtney también aseguró que Waspam, Bilwi y Prinzapolka sí gozan de las “condiciones técnicas” para el desarrollo de las elecciones municipales en noviembre próximo, a pesar de los daños que provocó el huracán.
El ejecutivo afirmó que “desde el punto de vista técnico no hay absolutamente ninguna excusa” para suspender las elecciones en esos municipios.
Courtney dijo que, según un estudio del organismo, hay problemas de comunicación, transporte, transmisión de información y logística para las elecciones, pero esta situación es “básicamente la misma” que existía antes del huracán y afirmó que los Centros de Votación establecidos en el pasado estarían hábiles porque corresponden a escuelas activas. Opinó que para cualquier problema “menor” hay “todavía bastante tiempo para subsanarlos” y sugirió al CSE que decida según las condiciones técnicas y que, ante la duda, mejor no las suspenda.