Desde España, el consejero delegado de Gero Ibérica de Comercio Internacional (Gero-ICI), explicó que no han recibido ni un centavo de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel) por el contrato rechazado por la Contraloría para el suministro de repuestos para plantas eléctricas y agregó que el mismo no se realizará por la oposición de los contralores.
Mientras, el presidente de Enel, Ernesto Martínez Tiffer, no dio la cara para explicar el caso.
Tampoco el presidente Daniel Ortega ha declarado si le solicitará una explicación sobre el contrato para endeudar al Estado.
La suma de la deuda es de seis millones 500 mil dólares que, a juicio de los contralores, sería un contrato ilegal.
Rogelio Blanco Diez, consejero delegado de Gero-ICI, indicó que lo que existe entre su empresa y Enel es una intención de negocios, porque algunas plantas generadoras de electricidad necesitan con urgencia los repuestos que Gero-ICI distribuye internacionalmente.
Aseguró que sólo con el permiso de la Contraloría sería efectivo el contrato, pues de lo contrario Gero-ICI no va a suministrar ningún repuesto a Enel.
Añadió que Gero-ICI es una empresa española con 25 años en el mercado internacional, con sede en Madrid, con dirección Paseo de La Castellana número 140, contiguo al famoso Estadio de futbol Santiago Bernabéu, del Real Madrid.
“No somos unos piratas, no somos una empresa fantasma, somos una empresa seria y aquí estamos (en Madrid) para quien quiera venir a conocernos”, dijo Blanco Diez.
El español aseguró que Enel no ha entregado ni un centavo a Gero-ICI, porque sería un acto irregular sin la aprobación de los contralores.
Blanco Diez enfatizó que el contrato presentado a la Contraloría se formalizaría una vez que los contralores dieran su aprobado, y entonces sería plasmado en papel membretado y con todos los rigores de la ley.
A pesar de que el empresario español insistió en que lo presentado a los contralores sólo era una especie de borrador del contrato a suscribir con Enel, no supo explicar porqué el escrito no llevaba plasmada dirección, teléfono ni dirección electrónica de Gero-ICI, lo que al final influyó para que los contralores rechazarán en tres ocasiones la solicitud de exclusión de procedimiento (no licitar) que les hizo Martínez Tiffer.
En la cláusula cuarta del contrato se establece que: “Enel pagará a Gero-ICI con recursos y divisas propias, mediante letras de cambio emitidas por Gero-ICI y aceptadas por Enel a un plazo de 180 días con una tasa de interés anual del cinco punto noventa y cinco por ciento (5.95%) mensual sobre saldo correspondiente a (US$5,200,000.00)”.
Para los contralores no quedó claro si el interés de 5.95 por ciento era anual o mensual, porque de ser mensual significaba una “barbaridad”, según la resolución de la CGR.
Blanco Diez aclaró que el interés es anual y no mensual, porque de lo contrario sería un interés demasiado alto.
Pero el español no pudo explicar si fue un error o una mala intención el escribir anual y mensual al abordar los intereses en el contrato presentado a la Contraloría.
Otra de las inquietudes de los contralores es la forma de pago, pues consideran que las letras de cambio que Gero-ICI otorgaba a Enel dejaban en indefensión al Estado, pues daban paso a un embargo directo sin necesidad de pasar por un judicial y cabía la posibilidad de que la deuda pasara a un tercero que no iba a brindar las mismas garantías que la empresa española.
Blanco Diez manifestó que las letras de cambio era la forma de pago más fácil para Enel, pues no le exigía mayores condiciones ni le obligaba a presentar un depósito (garantía) por la deuda contraída.
“Lo hacemos con la confianza de que Enel pagará la deuda”, dijo Blanco Diez, quien aseguró que si la Contraloría no aprueba el contrato, no habría ningún problema, pues no lo ejecutarían.
“Si la Contraloría no lo aprueba, no se va a suministrar (los repuestos). Pues me parece muy bien, no se puede hacer”, dijo Blanco Diez.
Según Enel, un estudio en conjunto con Unión Fenosa indica que las plantas mencionadas necesitan los repuestos, pues de lo contrario la generación de energía eléctrica se vería afectada. La deuda sería pagada con fondos de un préstamo externo o una línea de crédito.