Cerca de una decena de familias capitalinas denunciaron ser víctimas de resoluciones “leoninas” por parte de la Alcaldía de Managua.
Según los afectados, la comuna capitalina los desalojó, les destruyó total o parcialmente las viviendas, no los indemnizó de acuerdo a los valores del mercado y les mintió, todo como parte de las obras de la tercera etapa de ampliación de la Pista Cardenal Miguel Obando y Bravo, iniciada hace algunas semanas.
Como parte de las obras, seis viviendas ya fueron derribadas totalmente, otras seis tendrán el mismo fin, y otras treinta serán dañadas de forma parcial. Todas están ubicadas a la orilla del tramo que va de la Pista El Dorado a la Radial Santo Domingo.
“El problema es que prometen una cosa, y después nos salen con otra, y nosotros estamos indefensos”, reclamó Dora Valverde, propietaria de una de las viviendas derribadas.
Según expuso la matrona de cinco familias jóvenes, que habitaban en la misma casa derribada, su vivienda tenía un valor catastral de 32 mil dólares, pero al final la comuna capitalina sólo los indemnizó con poco más de doce mil dólares.
“Nosotros andamos alquilando ahorita, y con ese dinero no nos va a alcanzar para una nueva casa”, dijo la afectada.
Otro de los vecinos también dijo sentirse perjudicado porque los negociadores de la comuna le entregaron sólo 22 mil dólares por una vivienda de dos plantas que costaba 42 mil dólares y medía 10 metros por 28 metros.
“Ahora nos dan una propiedad que mide ocho por veinte metros (como indemnización) y el dinero que nos entregaron en efectivo no da para una casa como la que teníamos”, dijo el quejoso.
La vivienda de Carlos Molina también será derribada totalmente, pero las negociaciones aún no concluyen y el ciudadano desconoce si los resultados le serán favorables.
“Nuestra vivienda vale unos 14 mil dólares, pero tenemos que esperar a ver qué nos entrega la Alcaldía, estamos esperanzados en que todo sea positivo”, dijo Molina.
La comuna deberá indemnizar a los propietarios de doce viviendas que serán derribadas totalmente, y a los dueños de unas 30 casas que tendrán daños parciales producto de la ampliación de la Pista Cardenal Miguel Obando y Bravo.