Ecuador presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya contra Colombia por las fumigaciones aéreas que ha realizado ese país por más de siete años sobre cultivos de coca y que los ecuatorianos consideran que causan daños a sus poblaciones fronterizas.
Ecuador aclaró de inmediato que la demanda “no está relacionada con la disputa entre los dos estados derivada del ataque armado” del 1 de marzo, cuando el ejército de Colombia atacó un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano, en el que murió “Raúl Reyes”, alto jefe rebelde y otras 24 personas.
Ecuador rompió relaciones diplomáticas por la incursión en su territorio, sin que los vínculos se restablezcan hasta ahora.
En Bogotá y al ser consultado por los periodistas en la casa de gobierno, el vicepresidente Francisco Santos sólo dijo que frente al tema de la demanda de Ecuador en la corte internacional “nosotros queremos ser sumamente prudentes” y no se formularían de inmediato otros comentarios respecto al tema.
“El proceso diplomático se agotó por la actitud de Colombia. No hubo, ni hay una posibilidad de encontrar una solución de este problema por esta vía”, afirmó la canciller María Isabel Salvador en rueda de prensa.
Aseguró que Ecuador espera que esa Corte declare que Colombia ha violado la soberanía y los principios del derecho internacional, y que ordene al vecino país “termine inmediata y definitivamente todas las aspersiones aéreas dentro de 10 kilómetros de la frontera con el Ecuador” y disponga “reparar al Ecuador por los daños causados a la población y medio ambiente del Ecuador” por más de siete años.
Colombia utiliza un compuesto químico en base al glifosato que de acuerdo con denuncias de los pobladores ecuatorianos de la frontera amazónica con Colombia han causado daños a su salud, han provocado la muerte de animales domésticos y han destruido cultivos, fuentes de agua y el ambiente de la zona. El Gobierno colombiano niega que el glifosato tenga efectos perjudiciales.