Una vez más, Cate Blanchett vuelve a interpretar el mismo personaje histórico de la reina Isabel de Inglaterra con la película Elizabeth, The Golden Age. Y desafiando las probabilidades de una nueva nominación al Oscar brilla todavía más, abarcando el período del histórico conflicto con el Rey Felipe II de España entre otra serie de eventos claves en la historia de Gran Bretaña.
Más cerca de Hollywood que de su propio país, la encontramos en el Hotel Beverly Wilshire, justo frente a Rodeo Drive, en Beverly Hills. Un lugar perfecto para que la traten como una verdadera reina.
“Voy a mover un poco la grabadora para apoyar los brazos”, dice apenas se sienta sonriendo con el comentario: “Te prometo que no la voy a apagar en el intento, aunque en verdad quiera hacerlo para irnos más rápido a casa”.
::: ¿El trato que tiene por ser famosa se puede comparar con el trato privilegiado de una reina?
Hoy no traje la corona. No, no. Cualquiera que admita algo parecido está completamente loco.
::: ¿Tampoco es verdad que se haya resistido a aceptar este trabajo desde un principio?
¿Te refieres a esta entrevista? Es cierto. (Vuelve a reír)
::: Me refería al hecho de filmar una segunda película sobre la Reina Isabel. ¿Qué la convenció finalmente para protagonizar Elizabeth, The Golden Age?
Lo que me convenció fue el tiempo. Al minuto de haber terminado la primera, era demasiado seguir con lo mismo. No sólo el hecho de interpretar a la Reina Isabel de nuevo, sino porque también tenía cientos de ideas diferentes por varios amigos que me habían hablado de otros proyectos. Además, la estructura analítica del triángulo amoroso era bastante diferente, porque yo siempre dije que si iba a filmar otra película, Elizabeth debía ser el personaje principal. En definitiva es una historia de amor. Pero sí, influyó el paso del tiempo y el hecho de saber que Geoffrey (Rush) y el mismo director Shekhar Kapur también estaban a bordo.
::: ¿Tuvieron que pasar diez años para convencerla?
Sí, sí. No importa la película que sea, aunque interpretes un personaje fresco o vuelvas a encontrar un mismo personaje en otro momento, una tiene que sentir lo que puede entregar. Es gracioso pero la primera película en cierta forma tenía que ver con la negación de la Reina por aceptar su rol y esta versión tiene que ver con la aceptación de una mujer que, además, tiene que enfrentar el hecho de estar envejeciendo y lo que ello significa.
::: ¿Si no fuera por la Reina Isabel, le parece que Inglaterra hoy hablaría español?
(Riéndose) Es muy posible. Pero es interesante ver la historia del fracaso, analizando los diferentes fracasos que ocurrieron en vez de las victorias que han influenciado en la forma en que vivimos hoy.
::: ¿Se nota que pasaron 10 años entre la primera y segunda película?
Antes de empezar vimos la primera película y yo estaba tremendamente incómoda con la idea de que hayan pasado diez años, sin saber si yo podía demostrar que también había envejecido lo suficiente. Ya bastante sufrimos las actrices con el tema de la edad. Pero me sorprendió lo bien que salió y me gustó el eco de tener al mismo equipo. Era el mismo personaje, pero era una criatura propia. Esta película me parece mucho más eterna que la primera por todos los escenarios épicos.
::: ¿Le costó retomar el personaje manteniendo el parecido después de tanto tiempo?
Fue bastante natural. Cuando empezamos con las sesiones de maquillaje y peinado tuvimos largas conversaciones para ver por dónde empezábamos. Al final, no importa las investigaciones que hagas, siempre vas a contar una historia particular que el guión y el director describen. Y lo bueno de trabajar con el mismo director es que me fascina la historia y a él no le interesa para nada. Nos complementamos muy bien entre los dos. Por supuesto, investigamos un poco pero al final nos dimos cuenta que ella está en un punto parecido adonde la habíamos dejado en la primera película. Fue bastante extraño, sentí como si hubiera un eco en la sala.
::: Lo que muestran en cine con la condena de María I de Escocia ¿es una ficción histórica, una fantasía o la exploración de una leyenda?
Creo que son las tres. No importa los minutos que pasen, al final de la película tuvimos tiempo para contar un momento increíble en la historia, pero la gente inmediatamente pone un telescopio en los eventos y por supuesto, nunca será igual que leer las cartas o los documentos oficiales de la Corte. No es la misma experiencia. Pero no debería ser así cuando vas a ver una película. Te están contando una fábula, una fábula vista por los ojos de un director.
::: ¿Se puede comparar a la Reina Isabel de Inglaterra con alguien más contemporáneo?
No se sabe si existe cierta propaganda porque las grabaciones en los tribunales eran grabadas por burócratas, pero una de las cosas que se ha escrito sobre ella en varias oportunidades es que tenía los pies sobre la tierra y también daba la mano al saludar. Por eso la comparamos mucho a la Princesa Diana. No me refiero a las personalidades ni a la figura política que podamos imaginar sino en términos de lo que lograron tanto Isabel y Diana al captar la imaginación de la gente.
::: También está filmando la cuarta versión de Indiana Jones, ¿nos puede adelantar algo?
No puedo hablar, me hicieron prometer secreto absoluto. El primer día de filmación me parecía todo muy extremadamente surrealista. Estaba mirando el monitor mientras Steven Spielberg arreglaba el cuadro y yo sabía cómo iba a ser el cuadro. Es fantástico y muy divertido. Todavía me faltan un par de semanas más de filmación.
::: ¿Se considera una embajadora de su propio país, cuando la premian internacionalmente?
No soy tan grandiosa como para imaginarme semejante título. Pero supongo que mi madre está bastante orgullosa.
::: ¿Y cómo recibió la noticia de haber sido elegida hace poco en el Festival de Venecia como Mejor Actriz?
Fue algo muy cool, toda una sorpresa, algo muy placentero, claro.
::: ¿Qué cree que hizo de diferente en esta película para haber sido premiada en el Festival de Venecia? ¿Las miradas tan distintas en diferentes situaciones hablan sin guión?
Es bastante difícil de explicar, pero una actriz de cine tiene como un tercer ojo que sabe lo que proyecta sin hacerlo concientemente. Creo que si internamente se sienten las emociones y sentimientos además de las acciones del otro actor, el rol termina demostrándolo externamente y se ocupa del resto por sí solo. Es algo que obviamente pienso cuando estoy en la sesión de peinado y maquillaje, pero igual espero que sea transparente y espero haberlo logrado.
::: Insisto, ¿qué la hace tan creíble con un personaje tan importante como la Reina Isabel?
No soy la persona correcta para responderte esa pregunta. No tengo idea. Espero saber dibujar a través de las experiencias de mi vida, pero al mismo tiempo no me interesa interpretarme a mí ni imponer mi imagen en un personaje. Es como tener conversaciones con gente diferente. Siempre va a haber una percepción distinta. Por eso me gustan las conversaciones con personajes que se sientan diferentes o tengan experiencias distintas.
::: ¿Semejante premio en Venecia la coloca automáticamente en la lista de las próximas nominadas al Oscar?
No lo sé. Hay una larga lista de gloriosas actrices que han interpretado a Isabel I de Inglaterra. Desde Bette Davis hasta Glenda Jackson y Helen Mirren. Es un personaje que reinventan constantemente. Y la vuelven a inventar porque es un verdadero enigma. Una de mis favoritas obras de teatro es sobre una reunión ficticia entre la Reina María I de Escocia y la Reina Isabel de Inglaterra. En aquella época, la cultura inglesa se cristalizó y es un período fascinante de historia. Estoy segura que habrá muchas más interpretaciones de Isabel, después de esta película.