El camarógrafo japonés Kenji Nagai recibió disparos cuando grababa la represión de las manifestaciones en Birmania. /LA PRENSA/AP/Democratic Voice of Burma
Junta de Mianmar intensifica represión
AP
EE.UU. sanciona

El gobierno estadounidense sancionó este viernes a más de 36 miembros de la junta militar de Birmania y sus familiares, al impedirles de ahora en adelante obtener un visado para viajar al país norteamericano, indicó el departamento de Estado en un comunicado. "En respuesta a la continua represión del régimen birmano, el departamento de Estado ha designado a más de tres docenas adicionales de funcionarios y militares y a sus familias como inelegibles para recibir visas para viajar a Estados Unidos", según el documento. Y el departamento de Estado advirtió que agregaría "a otros que sean responsables por los continuos ataques contra civiles inocentes y otros abusos a los derechos humanos". AFP

Presión internacional se multiplica

Las presiones internacionales sobre la junta militar birmana continuaron este viernes con el anuncio por parte de la ONU de la celebración de una sesión extraordinaria del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas sobre la situación en Birmania, el próximo martes en Ginebra. - Una sesión extraordinaria del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas sobre la situación en Birmania se celebrará el próximo martes en Ginebra, anunció Rolando Gómez, portavoz de la ONU en Ginebra. "El presidente del Consejo anunció que recibió una petición con 53 firmas, incluidas las de 17 miembros del Consejo, lo que representa el tercio exigido para celebrar una sesión extraordinaria", dijo Gómez a la AFP. - La comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, apeló a la responsabilidad de los países vecinos de Birmania para contribuir al rechazo de la violencia en Rangún. En declaraciones a una radio alemana, Ferrero-Waldner apuntó en particular a "China, pero también a India y los países de la ASEAN (Asociación de Naciones del Sureste Asiático)". - El jefe del gobierno italiano, Romano Prodi, pidió a China e India que utilicen su influencia sobre los dirigentes birmanos para convencerles de actuar "razonablemente" a fin de que el país pueda recuperar "su dignidad". - El primer ministro británico, Gordon Brown, incitó a la junta birmana a poner fin a "la opresión y la utilización de la fuerza". - El gobierno alemán condenó este viernes "con absoluta firmeza" que las autoridades birmanas hayan recurrido a la violencia y denunció "los violentos métodos del régimen militar". - El primer ministro de Japón, Yasuo Fukuda, deploró el pasado jueves la muerte de un periodista nipón durante la represión de las manifestaciones, pero se negó a suspender la ayuda humanitaria de su país a Birmania. - Vietnam llamó a las "partes implicadas" en los "recientes acontecimientos en Birmania" a la moderación, incitando a que se pongan en marcha negociaciones pacíficas para "estabilizar la situación". - El número dos de la Iglesia Budista Unificada de Vietnam, Thich Quang Do, importante figura de la disidencia del país comunista, llamó a una "acción urgente" de Naciones Unidas que ponga fin "a la represión" de las "manifestaciones pacíficas" en Birmania. - La presidenta de Filipinas, Gloria Arroyo, pidió a la junta militar birmana que libere a los prisioneros políticos, en particular a la opositora Aung San Suu Kyi, en arrestro domiciliario. AFP

YANGON.- Los soldados cargaron nuevamente hoy y dispersaron a golpes y gases lacrimógenos a los activistas opositores en las calles de Yangon, luego de que las fuerzas del orden ocuparon varios monasterios budistas y cortaron el acceso de la población a la internet. El gobierno sostiene que 10 personas han muerto desde que comenzó la violencia a principios de semana, pero varios diplomáticos indicaron que la cifra seguramente será muy superior. Los grupos disidentes sitúan los muertos en más de 200. Las medidas mostraban indicios de un posible recrudecimiento de las acciones represivas.

Varios testigos indicaron que las fuerzas de seguridad dispersaron hoy una manifestación de unas 2.000 personas en Yangón. Varias personas fueron golpeadas y sacadas del lugar en un camión. En otros lugares, la policía tuvo varias escaramuzas con grupos reducidos de activistas y en ocasiones disparó al aire para dispersarlos.

Manifestaciones en las que participaron decenas de miles de personas que pedían el fin de 45 años de dictadura militar han pasado a ser el mayor desafío al régimen de Mianmar en casi dos décadas. la crisis comenzó el 19 de agosto cuando la población se manifestó contra el alza en el precio de los combustibles. La agitación callejera aumentó en forma espectacular tras sumarse los monjes budistas a las protestas.

PERIODISTAS NO PUEDEN ENTRAR AL PAÍS

El gobierno de la antigua Birmania parecía empeñado el viernes en despejar las calles de monjes, y con ese fin selló varios monasterios y bloqueó las carreteras aledañas con alambre de púas. Sin su participación, los soldados podrían sentirse inclinados a usar medidas más contundentes contra el resto de los manifestantes civiles.

La precisión del número de bajas ha sido una tarea difícil, ya que los lugareños temen hablar y los periodistas no pueden entrar oficialmente en el país. La policía y los soldados fueron de habitación en habitación en algunos hoteles en busca de extranjeros.

El embajador de Australia en Mianmar, Bob Davis, dijo que tenía informes no confirmados de que el número de muertos en las acciones represivas de los dos últimos días era "varias veces más que los 10 reconocidos por las autoridades".

El grupo disidente con sede en Washington U.S. Campaign for Burma dijo que unos 200 manifestantes fueron muertos y decenas más detenidos y apaleados. El día más cruento fue el jueves, cuando los soldados dispararon contra la multitud.

Las autoridades interrumpieron hoy viernes el acceso a la internet y trataron por todos los medios de bloquear la señal de los teléfonos celulares.

CLAUSURAN ACCESO A INTERNET Y CONFISCAN CELULARES

Durante días, el mundo ha visto imágenes de televisión y fotos sacadas de contrabando de Mianmar a través de la internet, y muchas páginas electrónicas de periodistas y disidentes contienen imágenes espectaculares y direcciones de otras páginas con más imágenes de la represión en el país asiático.

Al contrario que en 1988, cuando un levantamiento similar fue sofocado con un baño de sangre, las fotos con escenas cruentas llegan por medio del correo electrónico a los activistas exiliados y mediante teléfonos celulares a los periodistas fuera del país.

"La tecnología moderna ha pasado a ser en peor enemigo de los generales. (En 1988) sólo había teléfonos oxidados, de difícil conexión", comentó Bertil Lintner, especialista en temas de Myanmar y autor de varios libros sobre el país.

Empero, el gobierno clausuró hoy el acceso a la internet, al menos temporalmente, cortó algunas líneas telefónicas e intensificó la confiscación de teléfonos celulares, dijo en Tailandia el director de la revista independiente Irrawaddyre, Aung Zaw.

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