YANGON.- Los soldados cargaron nuevamente hoy y dispersaron a golpes y gases lacrimógenos a los activistas opositores en las calles de Yangon, luego de que las fuerzas del orden ocuparon varios monasterios budistas y cortaron el acceso de la población a la internet. El gobierno sostiene que 10 personas han muerto desde que comenzó la violencia a principios de semana, pero varios diplomáticos indicaron que la cifra seguramente será muy superior. Los grupos disidentes sitúan los muertos en más de 200. Las medidas mostraban indicios de un posible recrudecimiento de las acciones represivas.
Varios testigos indicaron que las fuerzas de seguridad dispersaron hoy una manifestación de unas 2.000 personas en Yangón. Varias personas fueron golpeadas y sacadas del lugar en un camión. En otros lugares, la policía tuvo varias escaramuzas con grupos reducidos de activistas y en ocasiones disparó al aire para dispersarlos.
Manifestaciones en las que participaron decenas de miles de personas que pedían el fin de 45 años de dictadura militar han pasado a ser el mayor desafío al régimen de Mianmar en casi dos décadas. la crisis comenzó el 19 de agosto cuando la población se manifestó contra el alza en el precio de los combustibles. La agitación callejera aumentó en forma espectacular tras sumarse los monjes budistas a las protestas.
PERIODISTAS NO PUEDEN ENTRAR AL PAÍS
El gobierno de la antigua Birmania parecía empeñado el viernes en despejar las calles de monjes, y con ese fin selló varios monasterios y bloqueó las carreteras aledañas con alambre de púas. Sin su participación, los soldados podrían sentirse inclinados a usar medidas más contundentes contra el resto de los manifestantes civiles.
La precisión del número de bajas ha sido una tarea difícil, ya que los lugareños temen hablar y los periodistas no pueden entrar oficialmente en el país. La policía y los soldados fueron de habitación en habitación en algunos hoteles en busca de extranjeros.
El embajador de Australia en Mianmar, Bob Davis, dijo que tenía informes no confirmados de que el número de muertos en las acciones represivas de los dos últimos días era "varias veces más que los 10 reconocidos por las autoridades".
El grupo disidente con sede en Washington U.S. Campaign for Burma dijo que unos 200 manifestantes fueron muertos y decenas más detenidos y apaleados. El día más cruento fue el jueves, cuando los soldados dispararon contra la multitud.
Las autoridades interrumpieron hoy viernes el acceso a la internet y trataron por todos los medios de bloquear la señal de los teléfonos celulares.
CLAUSURAN ACCESO A INTERNET Y CONFISCAN CELULARES
Durante días, el mundo ha visto imágenes de televisión y fotos sacadas de contrabando de Mianmar a través de la internet, y muchas páginas electrónicas de periodistas y disidentes contienen imágenes espectaculares y direcciones de otras páginas con más imágenes de la represión en el país asiático.
Al contrario que en 1988, cuando un levantamiento similar fue sofocado con un baño de sangre, las fotos con escenas cruentas llegan por medio del correo electrónico a los activistas exiliados y mediante teléfonos celulares a los periodistas fuera del país.
"La tecnología moderna ha pasado a ser en peor enemigo de los generales. (En 1988) sólo había teléfonos oxidados, de difícil conexión", comentó Bertil Lintner, especialista en temas de Myanmar y autor de varios libros sobre el país.
Empero, el gobierno clausuró hoy el acceso a la internet, al menos temporalmente, cortó algunas líneas telefónicas e intensificó la confiscación de teléfonos celulares, dijo en Tailandia el director de la revista independiente Irrawaddyre, Aung Zaw.