Sectores sociales y políticos pidieron una reestructuración profunda de la Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala, a raíz de la ejecución extrajudicial de cinco jóvenes, saldada con la detención de dos agentes y la renuncia del director de la institución, acusada de estar infiltrada por el crimen organizado.
“Estos nuevos hechos dejan claro que los esfuerzos de depuración y reestructuración que se iniciaron con el cambio de autoridades no han sido suficientes y que es preciso tomar decisiones más drásticas”, demandó la humanitaria Fundación Mirna Mack, en un comunicado.
Si el Estado y las autoridades sectoriales hacen caso omiso a la petición “se colocan en situación de cómplices o encubridores, o fuerzas que fomentan por acción u omisión este tipo de comportamientos institucionales perversos”, afirmó la organización.
En tanto, la dirigente del Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible, Leslie Sequeira, comentó que la depuración es fundamental pues “una mayor cantidad de agentes no garantiza mayor eficiencia”.
El martes fueron localizados en un bulevar capitalino los cuerpos de cinco jóvenes, con señales de estrangulamiento y heridas de bala en el cráneo. Los adolescentes eran vecinos del barrio El Gallito, principal centro de distribución de drogas de la capital.
Dos miembros de la PNC fueron detenidos en relación con el crimen, tras lo cual se produjo la renuncia del director de la institución, Julio Hernández, que argumentó no quería entorpecer las investigaciones.
La Policía aún no se repone del escándalo desatado en febrero, cuando una célula de su División de Investigación Criminal asesinó a tres diputados salvadoreños del Parlamento Centroamericano y a su chofer.
ASESINAN A MUJERES
Una madre de 26 años y dos de sus hijas, de seis y ocho años, fueron asesinadas en el municipio San Miguel Petapa, unos 25 km al sur de la capital guatemalteca, aparentemente por una venganza, informó este jueves la Policía. Una tercera niña, de tres años, sobrevivió al ataque, perpetrado, supuestamente, por pandilleros.