Nuestra capital, Managua, podría ser una ciudad más atractiva para el turismo y más humana y saludable para las personas que habitan en ella. Sólo se necesita del esfuerzo de todos sus ciudadanos así como la dirección y ordenamiento correspondientes por parte del la Alcaldía y las autoridades de Tránsito.
Se dice que el exceso de ruido provoca daños a la salud, a lo inmediato en forma de estrés y en el futuro como sordera. De modo que debiera controlarse o más bien restringirse el uso de vehículos, en particular buses que producen un ruido insoportable y en muchas ocasiones ensordecedor. De igual forma, debiera haber una ley para que los choferes de automotores regulen el volumen de sus parlantes. Esto, por supuesto, requiere de capacitación a los conductores y el cumplimiento de esta medida para evitar los altos decibeles de sonido que afectan al oído humano.
Turistas de muchos países desarrollados que vienen a nuestro país, por lo general no están acostumbrados a escuchar las bocinas tan estridentes las que en muchas ocasiones los conductores utilizan sin necesidad. Si no se controla el ruido, las nuevas generaciones de Managua serán sordas a temprana edad, lo cual les impedirá realizar muchos trabajos y con graves consecuencias para la salud pública.
Asimismo, debieran cumplirse al pie de la letra las leyes con respecto al nivel de emisión de gases de dióxido de carbono o más bien el humo negro que sale de los automotores.
Es una ley un poco difícil de hacerse cumplir, ya que es una gran cantidad de vehículos que de esta manera contaminan el ambiente y provocan enfermedades respiratorias y otras que es imposible de percibir a lo inmediato.
A la par de esto, se debe seguir enfatizando en campañas de saneamiento para eliminar los basureros y no echar la basura en las calles y cauces, lo cual nos da una muy mala imagen. De alguna forma se necesita hacer algo con las personas que botan en las calles todo tipo de desechos, incluyendo animales muertos, de manera que lo hagan apropiadamente en los lugares correspondientes.
Por otra parte, se debe iniciar una campaña para reparar, despejar o eliminar todos los obstáculos de las aceras donde caminan los transeúntes y prohibir que los automotores se parqueen en dichas aceras. Esto evitará accidentes permitiéndoles a los peatones transitar con menos peligro de ser atropellados. De igual forma, no hay que olvidar que se necesitan más y mejores aceras en nuestras calles para que podamos caminar y sin absorber tanto hollín y por lo cual hay que sembrar más árboles para sombra, cuando se disponga de espacio.
Quizás algunos piensen que algunas de estas ideas es imposible implementarlas, no obstante, en otras grandes ciudades se han implementado medidas que con el tiempo se concretizan en un cambio para mejorar las condiciones de vida de los habitantes.
Por último, tenemos que apropiarnos de estas ideas. Recordemos que un largo camino empieza con el primer paso, los capitalinos y las autoridades competentes debieran tomar nota de este artículo, para que esta ciudad sea más atractiva para los turistas que nos visiten y más humana para las personas que viven en ella. Esto lo podemos lograr si todos y cada uno de nosotros ponemos nuestro granito de arena para tener una ciudad más bonita y saludable.