La Red Nacional de Defensa de los Consumidores reunió a distintas instituciones gubernamentales para tratar de frenar el robo de medidores, como una “segunda parte” del logro alcanzado para que éstos no se les cobraran a los clientes afectados.
Dicha organización se reunió con representantes de la Alcaldía de Managua, la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) y el regulador Instituto Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (INAA), para encontrar una solución al problema. La Policía Nacional fue invitada, pero no asistió desde el inicio.
Gonzalo Salgado, dirigente de la Red, explicó que la propuesta inicial de esta organización es hacer conciencia entre los dueños de las chatarreras, para que no compren medidores de agua ni tapas de medidores o de manjoles.
Estas piezas, que se encuentran en las afueras de las casas y en las calles de los centros urbanos, son apetecidas por los delincuentes porque son hechas en hierro, y las terminan vendiendo a los dueños de las chatarreras.
En las chatarreras, los metales son separados y exportados, generalmente por la frontera con Honduras, en El Guasaule, para ser reciclados en el extranjero.
Además de hierro, estas empresas comercializan con aluminio, cobre, entre otros metales que son utilizados por empresas prestadoras de servicios públicos como el agua, energía eléctrica y teléfono.
El mercado ilegal del hierro tiene descubiertos cientos de manjoles en toda Managua, así como medidores de agua en las casas particulares.
Anteriormente Enacal tenía la política de cobrar a sus clientes por los medidores que a ellos les robaban, pero Salgado aseguró que la Red logró detener esta acción, debido a que los medidores normalmente se encuentran en el área pública, frente a las propiedades de los clientes, de manera que éstos no tienen responsabilidad sobre los daños físicos que ocurren con los aparatos.
El reto ahora es evitar que los medidores y tapas de hierro lleguen a las chatarreras, especialmente porque se causan serios daños a los vehículos cuando sus llantas caen en el hueco de los manjoles abiertos, pero también porque las alcantarillas se desbordan sin sus tapas.
Una queja de la Comisión de Infraestructura y Servicios Públicos de la Asamblea Nacional, es que la Policía Nacional no siempre actúa en contra de este tipo de comercio ilegal, la Alcaldía de Managua tiene poco control sobre las chatarreras establecidas, y la Dirección General de Aduanas permite la exportación de metales que Nicaragua ni siquiera produce.
Las reuniones podrían continuar hasta encontrar una solución, aunque la Red aboga por convencer a los “chatarreros”, una labor en la que ya fracasaron la Alcaldía y la Policía.
MAL EN ASCENSO
En sólo el primer semestre del año, Enacal reportó el robo de 3 mil 224 medidores en toda la capital, una cifra alarmante.
El año pasado, los antisociales robaron un mil 295 medidores, lo que evidencia que es un mal en ascenso.