La juez de Distrito Penal de Juicio en Estelí, doctora Elizabeth Corea Morales, aplicó la condena de diez años de cárcel al joven guatemalteco Hendrick Antonio Pavón García, de 23 años, acusado de tráfico interno de estupefacientes.
Pavón García se había declarado culpable en el juicio oral y público que se le realizó, a inicios de este mes de septiembre, a fin de evitarse una mayor condena, ya que los miembros del Ministerio Público pedían una pena máxima de 25 años de cárcel.
En el juicio, tanto la fiscal María Eugenia González Aráuz como el procurador regional Gonzalo Aráuz Hernández, presentaron todas las pruebas del caso que inculpaban por el delito de tráfico internacional de estupefacientes a Hendrick Antonio Pavón García.
Al procesado se le detuvo el pasado 27 de julio en un retén policial de la ciudad de Estelí, mientras conducía desde el municipio de Tipitapa con rumbo a Guatemala un cabezal con una pipa, en la que llevaba 382 paquetes conteniendo 426 kilos de cocaína.
La droga iba escondida en compartimentos de la cisterna, la cual transportaba diez toneladas de resina desde Tipitapa y pretendía llevar hasta Guatemala, aunque la droga probablemente sería trasegada hacia Estados Unidos.
Su defensor técnico, Manuel Salazar, señaló a la juez que llevaba el juicio, Elizabeth Corea Morales, que su cliente Hendrick Antonio Pavón aceptaba la acusación formulada por el Ministerio Público, al declararse culpable por el delito de tráfico de drogas.
Ante esto la judicial decidió clausurar el juicio Oral y Público después que el representante del Ministerio Público y el Procurador General de la República (PGR), en Las Segovias, estuvieron de acuerdo en concluir el proceso.
La acusación en el proceso se determinó como transporte ilegal de estupefacientes, al considerarse que el acusado únicamente sabía que llevaba la droga oculta en la cisterna, pero que desconocía el destino que esta tendría.
El cabezal con la pipa permanecerá en el patio de la jefatura de la Policía Nacional, de Estelí, a la espera de ser subastado; y los ingresos que genere la venta del automotor serán entregados a las instituciones que combaten la narcoactividad.