El Obispo de la Iglesia católica de la Costa Caribe del país, monseñor Pablo Schmitz, llamó a los pobladores de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) a unirse en función de reconstruir sus territorios, tras la devastación que sufrieron luego del paso del huracán Félix, el pasado 4 de septiembre.
Schmitz dijo que las autoridades del gobierno avisaron a tiempo que se acercaba el ciclón Félix a territorios de la RAAN y, por tanto, “nadie debería señalar a nadie por la tragedia”.
“Yo creo que siempre es fácil señalar quién tiene la culpa. Escucharon los avisos. Ahora tenemos que juntarnos como lo hicimos en Bluefields (1988) para salir adelante”, declaró el prelado.
El dirigente religioso reconoció que Félix sorprendió al entrar rápido al territorio nacional por la vía de Cabo Gracias a Dios, con una velocidad de 260 kilómetros por hora.
De esa manera monseñor Pablo defendió a dirigentes políticos de la RAAN, que son cuestionados por supuestamente no haber dado la voz de alerta a tiempo, de que Félix azotaría ese territorio.
El Obispo de la Costa Caribe Pablo Schmitz, sin embargo, confirmó que las ayudas humanitarias no están llegando a todos los damnificados ubicados en las montañas del Atlántico Norte.