Los miembros de la Alianza Liberal Nicaragüense-Partido Conservador (ALN-PC) coinciden en una sola cosa: la unidad es necesaria. Pero los llamados se hacen en medio de mutuas y crudas recriminaciones, que han provocado que tres presidentes de comisiones legislativas no asistan más a las reuniones de bancada y que la jefa del colectivo, María Eugenia Sequeira, acepte que hay un debilitamiento.
Jamileth Bonilla, presidenta de la Comisión de Asuntos del Exterior; Eliseo Núñez Hernández, presidente de la Comisión de Infraestructura y Servicios Públicos; y Carlos García , presidente de la Comisión del Medio Ambiente y los Recursos Naturales, no participan en las reuniones de bancada. A la situación debe sumársele la deserción del diputado Ramiro Silva.
“Claro que debilita, claro que afectan las críticas afuera, ¿pero por qué no lo hacen aquí adentro? Se les ha hablado, se les ha invitado, pero no sé si tienen una agenda personal”, dijo Sequeira.
TORRE DE BABEL O CADA LOCO CON SU TEMA
Sequeira acusó a Bonilla, Núñez Hernández y García de seguir agendas personales. Bonilla señaló a Sequeira de no efectuar una buena dirección de bancada y a Eduardo Montealegre de no ponerse al frente de los conflictos.
A su vez Núñez Hernández calificó a Montealegre de ser un hombre que no escucha. Y García clama por una separación de la ALN y el PC.
“Es una lástima (que no participen), porque son los presidentes de las comisiones y una bancada se fortalece no sólo con las estructuras de jefatura de bancada, ni con los líderes, se fortalece con cada uno de los integrantes, con los miembros de la directiva, se fortalece con los presidentes de las comisiones”, admitió Sequeira.
La ALN-PC ganó 23 diputaciones en las pasadas elecciones nacionales, pero antes del día de la votación el entonces candidato Salvador Talavera firmó un acuerdo de paz con Daniel Ortega y la ALN-PC, de hecho había perdido una curul.
La semana pasada Ramiro Silva anunció su deserción de la bancada, por supuesta discriminación. Versiones no oficiales indican que Silva podría reunirse con Montealegre en las próximas horas y volver al colectivo.
”EN GUERRA ANUNCIADA...”
El mensaje que queda tras las turbulencias, dice Bonilla, ya no deben sorprender a la dirigencia de la ALN-PC.
“En guerra anunciada no mueren soldados. Lo que quiere decir que lo que hoy se está dando con el caso de Ramiro (Silva) y que tres diputados más no vamos a la bancada es porque o no le ponen atención porque no quieren, no le dan importancia o tienen temor a enfrentar los problemas, no sabemos por qué”, resumió Bonilla.