El FMI pronosticó ayer que continuará la inestabilidad en las bolsas y dijo que es probable que “el proceso de ajuste” sea “dilatado”, tras el susto de las últimas semanas por la reducción repentina de la liquidez, es decir del efectivo.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) auguró dificultades para los inversores en su “Informe de estabilidad financiera mundial”, un estudio semestral coordinado por Jaime Caruana, director del departamento de asuntos monetarios y mercados de capitales.
“El sistema financiero mundial ha pasado por una prueba importante, y la prueba no ha terminado”, alertó en una rueda de prensa Caruana, ex gobernador del Banco de España.
“Es probable que los próximos meses sean un desafío para muchos mercados e instituciones”, dijo.
En su anterior informe, en abril, el FMI advirtió del peligro que entrañaban la crisis del sector inmobiliario estadounidense y la escasa apreciación del peligro por parte de los inversores.
Su alerta cayó entonces en saco roto, pero cuatro meses después explotó en una serie de días negros en los mercados mundiales, debido al atraso de las hipotecas de alto riesgo en el mercado estadounidense.
“Los mercados están tomando conciencia del grado de deterioro que sufrió la disciplina crediticia durante los últimos años, sobre todo en el sector de las hipotecas de alto riesgo y del crédito apalancado en Estados Unidos, pero también en otros sectores de crédito conexos”, indicó el informe.
NUEVAS PROYECCIONES
El FMI divulgará sus nuevos pronósticos de crecimiento de la economía mundial el 17 de octubre, en vísperas de su asamblea anual conjunta con el Banco Mundial (BM).
Rodrigo de Rato, director gerente del FMI, ya advirtió de que habrá una corrección a la baja, aunque “leve”.
“La reducción del crecimiento más importante será en Estados Unidos, porque el ajuste en las condiciones financieras (con la reducción de la liquidez) se suma al tema inmobiliario”, señaló Caruana.
El resto del mundo no será inmune. El fin de los días del dinero barato hará girar con más lentitud a la maquinaria económica del planeta y las primas de riesgo “serán más altas”, explicó.