Los daños ocasionados por los aguaceros de los últimos tres días en vías, puentes, viviendas, producción y energía eléctrica en Nueva Segovia son hasta ahora incalculables. Los municipios más afectados hasta ahora son Dipilto y Quilali.
Aunque las lluvias cesaron esta madrugada, amenazaban con continuar durante el día. El municipio de Quilali, permanece sin fluido eléctrico, en tanto, la vía que lo comunica con Ocotal está cerrada y hay decenas de viviendas inundadas en barrios como La Pimienta y la comunidad de La Vigía por el desborde de los ríos El Jícaro y Coco.
El Comité Departamental de Emergencia y sus instancias municipales en Dipilto y Quilalí se mantienen en alerta y trabajando con sus organizaciones de base, ante la posibilidad de realizar evacuaciones en las zonas de mayor riesgo.
Hasta el medio día de este sábado un árbol de Ceiba que se derrumbó sobre la carretera, entre las comunidades de Las Vegas y El Caracol, imposibilitaba el paso de vehículos en la vía Ocotal (cabecera departamental) y Quilalí.
Las autoridades también reportaron viviendas destruidas e inundadas por el desborde de ríos y quebradas en varias comunidades. Otras quedaron sin electricidad y telefonía luego que un derrumbe botara cables y postes sobre la vía de Quilali - Caulatú. El corte de electricidad también afectaba a Quilalí desde anoche.
Asimismo se reportaba una crecida considerable del río Coco, entre Panalí y La Vigía, amenazando con cubrir la vía principal que une a Quilalí con Wiwilí y provocando la inundación de al menos 12 viviendas.