El robo de cables de teléfono sigue afectando a los pobladores del departamento de Carazo.
El servicio se ha interrumpido hasta por dos meses, según algunos usuarios afectados, mientras aseguran que el recibo sigue llegando con los mismos montos.
Los pobladores del barrio San Felipe, de Jinotepe, estuvieron sin servicio por espacio de un mes y hace pocos días se los restablecieron.
Mientras tanto, los habitantes de Villa Esperanza y El Socorro continúan incomunicados. Auxiliadora García, habitante del barrio San Felipe, dijo que estuvo sin servicio telefónico un mes, desde que se robaron todos los cables del sector, dejando a más de una manzana sin poder comunicarse, pero asegura que el recibo le llegó como si estuviera usando la línea.
UN MES SIN SERVICIO
Pobladores de la zona de La Palmera, el Hospital El Maestro, El Cementerio y zona de Las Esquinas, en Diriamba, también enfrentan el mismo problema.
LA PRENSA intentó consultar al encargado del área técnica de Enitel, en Carazo, pero informaron en la oficina que no se encontraba.
Sin embargo, una funcionaria que no se identificó admitió que el robo de cables sigue afectando fuertemente la economía de la empresa. Dijo que han intentado instalar los cables subterráneos, para evitar el vandalismo.
Aclaró que la empresa no ha podido reparar todas las calles que han sido perforadas.