Un equipo especial de la Policía Nacional inició desde la mañana de ayer la búsqueda del cadáver de Gabriela Francisca López Ampié, de 33 años, quien presuntamente fue asfixiada por su ex compañero de vida Julio Cesar González Rodríguez, de 41 años, quien confesó haberla enterrado en la comarca Piedra Menuda, Nindirí.
Sin embargo, hasta la tarde de ayer el cuerpo no había sido localizado. La Policía de Masaya se movilizó en la zona y durante la búsqueda sólo encontró algunas evidencias, como el pantalón azulón y la camisa rosada que vestía la víctima el día de su desaparición. También encontraron el hueso de una extremidad, rastros de pelo y un calzón que fue abandonado sobre unas rocas volcánicas.
González Rodríguez, quien se encuentra detenido, manifestó a la Policía del Distrito Cinco, donde iniciaron las investigaciones, que efectivamente el pasado 8 de septiembre se citó con la fallecida, para convencerla de regresar a su casa en Piedra Menuda, pero en el trayecto discutieron, él intentó violarla y en el forcejeó terminó matándola por asfixia.
González Rodríguez se encuentra detenido junto a Mario de Jesús González, su primo, quien presuntamente le ayudó el pasado 15 de septiembre a enterrar el cuerpo en un lugar que no ha sido precisado, porque los restos de Gabriela continúan sin aparecer.
La vocera de la Policía de Masaya, subcomisionada Paola Vásquez, informó que se encuentran prófugos Augusto González y Edwin González, quienes también ayudaron a ocultar el cuerpo.
LE PROMETIÓ C$400
Familiares de la víctima se presentaron al lugar donde la Policía de Masaya realizaba la búsqueda del cuerpo y manifestaron que el supuesto homicida atrajo el pasado 8 de septiembre a Gabriela, con la promesa de entregarle 400 córdobas para los gastos de la familia, porque ella mantenía a sus tres hijos con la venta de frutas en la comunidad Dirita, Carretera a Masaya, donde habitaba.
“Desde ese día ella desapareció y no la volvimos a ver, pero al preguntarle a él, éste dijo que le había dado el dinero y que después se montó en un bus para ir de compras a Masaya”, declaró Martha Irene Ampié, hermana de la occisa, quien reportó su desaparición al Distrito Cinco de la Policía de Managua.