Cientos de rivenses se encuentran desde hace varios meses sin telefonía convencional, debido al robo de los cables que llevan ese servicio a los hogares de la ciudad de Rivas.
No fue posible conocer con exactitud cuántas personas están incomunicadas ni a cuánto ascienden las pérdidas económicas para la compañía que provee el servicio, pero se sabe que la problemática se ha extendido incluso a lugares donde la comunicación es de vital importancia.
Aunque es evidente que el robo de cables del tendido telefónico ha sido abundante (porque se observan en el suelo o arrancados desde sus bases), son pocos los casos en que se ha procesado a quienes han sido sorprendidos cometiendo el delito.
El hospital, el colegio Nuestra Señora del Rosario de Fátima, el Instituto Nacional Rosendo López, algunos sectores de los barrios La Puebla, El Calvario, Pedro Joaquín Chamorro, Ulises Colombia, San Francisco, El Palenque, una de las radios de la ciudad y hasta la casa del Alcalde de Rivas, René Martínez, son algunos de los lugares donde en este momento no existe el servicio de telefonía convencional.
Se intentó obtener el punto de vista de la empresa Enitel, pero en la sucursal nos indicaron que únicamente en Managua se podía dar información al respecto.
ENTERRAR LOS CABLES
En algunos casos hay usuarios que no tienen el servicio de telefonía convencional desde hace más de tres meses y otros, más afortunados, dejaron de tenerlo recientemente.
Los rateros han rebasado cualquier límite. Primero, aprovechando la madrugada y en muchos casos la escasez de patrullaje o vigilancia policial, hacen de las suyas cortando los cables de tendido telefónico y una vez en el suelo lo abren (el cable) y sacan lo único que les interesa: el cobre, que luego venden a las chatarreras. El residuo del cable es simplemente tirado a la calle.
La respuesta de la empresa que brinda el servicio ha quedado corta ante el actuar delictivo. Cuando comenzaron los robos, reemplazaron los cables, pero se los volvieron a robar. Luego decidieron enterrarlos, pero como quedaron superficialmente se los robaron nuevamente.
Ahora están tratando de colocarlos a mayor profundidad para evitar que sean saqueados.