Unos 85 pequeños productores del municipio de Malpaisillo, León, trabajan en la fabricación y comercialización de alimento balanceado para ganado mayor como bovinos, así como para aves y porcinos, con lo cual buscan suplir la falta de alimento animal, especialmente durante la época seca cuando el pasto escasea.
El proyecto de creación de una pequeña empresa de producción de alimentos suplementarios para animales, elaborados a base de granos básicos, inició el año pasado con la instalación de un centro de acopio de granos en Malpaisillo, los que posteriormente son procesados hasta obtener un producto con valor agregado: alimento balanceado.
Orlando Cisneros, coordinador del proyecto, señaló que “la fabricación de este alimento nos permite atender el problema de la alimentación en zonas secas de la región, el cual es un problema bastante fuerte por aquí”.
Entre los granos que son acopiados figuran el maíz, el sorgo y el trigo, entre otros, los que son almacenados en una bodega para luego ser llevados a unas maquinarias para ser molidos y combinados con nutrientes .
Este proceso se realiza con la asesoría de un experto en alimentos para animales, explicó Cisneros.
“Nosotros le compramos a las industrias lo aditivo (nutritivos) que deben llevar estos alimentos para los animales con la dirección de un nutricionista”, sostuvo.
Los productores están aglutinados en la Cooperativa de Servicios Múltiples Unión de Obreros y Campesinos (Coosemoc).
NECESITAN MÁS FONDOS
Pese a que la fábrica tiene una capacidad de procesar al día al menos 500 quintales de granos básicos para transformarlo en alimento para ganado, Cisneros señaló que la escasez de algunos granos en el mercado nacional como el maíz y el sorgo, ha limitado la producción a por lo menos 500 quintales por mes.
Asimismo, mencionó que todo factor que deben enfrentar es la falta de recursos financieros para invertir más en la compra de insumos para fabricar alimento.
“Hemos tenido que buscar cómo superar estos obstáculos, ofreciendo a nuestros clientes productos de calidad y así tener mayor demanda e incrementar las ventas”, señaló Cisneros.
En el marco del proyecto descrito, los productores también crearon una marca con la cual comercia sus productos en el mercado local: El Finquero.
“Nos asesoramos con especialista para diseñar el proceso, el producto, el empaque y la marca, de modo que nuestro nuevo producto sea competitivo en el mercado”, refirió.
Cada quintal de alimento tienen un costo promedio de 280 córdobas y se comercializan especialmente en fincas localizadas en el departamento de León, en el Occidente de Nicaragua.