TEGUCIGALPA.- Cuatro hombres armados secuestraron y asesinaron a tiros a Marco Antonio Bonilla, dirigente de los pescadores de la costa norte de Honduras, informaron las autoridades el miércoles.
"Sus familiares reportaron el lunes que Bonilla había sido secuestrado y un día después encontramos su cuerpo en otra comunidad", dijo a AP el vocero policial, Oscar García.
Indicó que los delincuentes interceptaron a la víctima en una calle de La Ceiba, a unos 350 kilómetros al norte de Tegucigalpa, y lo llevaron a la localidad cercana de Cacao, donde lo mataron.
El médico forense de la fiscalía, Carlos Lanza, afirmó que el cadáver de Bonilla presentaba 11 impactos de bala, cuatro en el rostro, uno en el tórax, tres en ambos brazos y tres en las dos manos.
Lanza aseguró que "el crimen fue cometido con saña".
El hombre, de 35 años, era secretario general de la Asociación de Pescadores del Caribe, Tenía tres botes pesqueros, un negocio de exportación de productos marinos hacia Estados Unidos y una empacadoras de mariscos en La Ceiba.
Su auto lo abandonaron sus asesinos abandonado en Río María, al este de La Ceiba, en la carretera hacia Tegucigalpa.
En cinco años han muerto en circunstancias similares en Honduras alrededor de 100 ambientalistas, periodistas, obreros y abogados, los que no son aclarados aún por las autoridades.
Sólo en las cárceles han sido muertos 53 reos en dos años por sus propios compañeros.
Las muertes se han registrado a quemarropa por pistoleros en las calles, oficinas o residencias de las víctimas.