El astro puertorriqueño del reggaetón, Don Omar, compareció ayer ante un fiscal en la ciudad de Santa Cruz, por una demanda que le interpusieron empresarios bolivianos luego que el artista suspendió un concierto hace un año.
Don Omar enfrenta un proceso por daños y perjuicios planteado por la empresa Smart, debido a la cancelación de un recital que debió ofrecer en La Paz en septiembre de 2006. Los productores reactivaron la demanda al enterarse que el reggaetonero regresaría a Santa Cruz, al oriente del país, para ofrecer un concierto.
Sin embargo, el empresario local que contrató en esta oportunidad a Don Omar, Mario Cronembold, se mostró preocupado ante la posibilidad de que el caso derive en la suspensión del espectáculo programado para la noche de ayer, en el estadio departamental Tahuichi, donde esperaba reunir a miles de fanáticos.
“La verdad, el concierto está en duda, porque no sabemos qué se va a determinar. Nosotros nos vemos afectados como Santa Cruz porque no tenemos nada que ver en el problema que hubo en La Paz; nosotros somos una productora diferente a la de La Paz; esto nos afecta mucho”, dijo Cronembold a la prensa.