Los sindicatos no sienten protección de las autoridades del Poder Ejecutivo ni del Poder Legislativo, afirmaron ayer el dirigente sindical José Espinoza y el diputado Víctor Hugo Tinoco.
La Comisión de Asuntos Laborales de la Asamblea Nacional sostuvo ayer un encuentro con la Confederación de Unificación Sindical (CUS), para abordar el impacto que ha tenido en el área laboral el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos, conocido como Cafta.
Tinoco, miembro de la Comisión de Asuntos Laborales, explicó que tanto la CUS como el Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) ha demandado mayor beligerancia al Ministerio del Trabajo (Mitrab).
“Los sindicatos señalan que sigue existiendo el problema de la represión sindical y nosotros le pedimos las listas de las empresas de las zonas francas de las maquilas, para ver cómo nosotros como comisión apoyamos ese esfuerzo”, dijo Tinoco.
“El sector sindical no siente que ha mejorado en términos de la protección que el Ministerio del Trabajo actual tiene que darle a los trabajadores, en relación con la protección que le podía dar el Ministerio del Trabajo de los gobiernos anteriores”, añadió Tinoco.
Por su parte, el secretario general de la CUS, José Espinoza, criticó al parlamento por mantener en la tubería legislativa una serie de leyes que beneficiarían a los sindicatos.
“Nuestra posición es de crítica a algunas de las acciones de la Asamblea, porque hay algunas leyes que tienen ya hasta siete años de estar y son leyes de blindaje que dejamos nosotros”, señaló Espinoza.
El dirigente sindical también fustigó el hecho de que el Poder Ejecutivo no accede a instalar el Consejo Nacional del Trabajo, un ente tripartito que permitiría la creación de mesas laborales.
IMPULSAN INSTITUTO DEL SINDICALISMO
Por otro lado, los sindicatos y los miembros de la Comisión de Asuntos Laborales de la Asamblea Nacional discuten la posibilidad de crear un Instituto Nacional del Sindicalismo.
El organismo tendría dentro de sus funciones la protección de los trabajadores y a la vez supervisaría el funcionamiento de los sindicatos, cuando existan acusaciones por supuesta corrupción.
“El Instituto sería para fortalecer el papel de los sindicatos, frente a la posición que tienden a tener las empresas”, explicó Tinoco.
“Un Instituto Nacional del Sindicalismo tendría que ver con respaldar a los sindicatos frente a los empresarios y además podría ayudar a corregir las deformaciones de la actividad sindical, para que no se vuelva clientelar y que sea un sindicalismo más efectivo”, agregó Tinoco.
Espinoza declaró que el Instituto sería integrado por miembros de los distintos sindicatos y contaría con un presupuesto estatal.