El Gobierno de Nicaragua envió una carta a la Secretaria del Departamento de Estado norteamericano, Condoleezza Rice, en la que solicita al Gobierno de Estados Unidos frenar las deportaciones y ampliar el Estatus de Protección Temporal, conocido por sus siglas en inglés como TPS, para miles de nicaragüenses que permanecen sin un estatus legal aquí.
La petición al Gobierno que preside George Bush surge ante la crisis que enfrenta Nicaragua ocasionada por el paso del huracán Félix, que dejó muerte y destrucción sobre la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
“Su Gobierno recientemente ha acelerado las deportaciones de nicaragüenses. Solicito parar las deportaciones hasta que podamos estabilizar la crisis”, dice parte de la misiva que firma el canciller Samuel Santos. Seguidamente pide un amparo para los nicas que permanecen bajo el beneficio del TPS.
La semana pasada EE.UU. deportó a 97 nicaragüenses que permanecían en las cárceles de Inmigración en el Estados de Texas.
El Cónsul General de Nicaragua en Miami, Luis Martínez, confirmó que la solicitud del Gobierno de Nicaragua fue enviada el pasado lunes al Departamento de Estado y aseguró que la ayuda de Estados Unidos en este sentido es vital.
De acuerdo con la evaluación de daños realizada por el Sistema de Naciones Unidas, Nicaragua requiere más de 43 millones de dólares para recuperar la estabilidad en las zonas devastadas.
“La situación es caótica, estamos hablando de comunidades totalmente desaparecidas, se reportan más de cien muertos, más de 70 desaparecidos. Yo creo que en la medida que no se deporte a nicaragüenses, pudieran estar ayudando para la reconstrucción de estas comunidades que fueron devastadas, sobre todo porque los connacionales que actualmente se encuentran en el limbo migratorio pudieran trabajar legalmente, pagar sus impuestos aquí y ayudar a la reconstrucción de la RAAN”, dijo el cónsul Martínez.
El TPS otorga a los beneficiarios un permiso de trabajo durante un período renovable de 12 a 18 meses, licencia de conducir e impide las deportaciones masivas.
Martínez dijo que el segundo paso que dará el Gobierno de Nicaragua será cabildear con Senadores y Congresistas a fin de conseguir respaldo para la actualización del TPS.
“Vamos a buscar el voto demócrata (del Partido Demócrata), vamos a conversar con el congresista de Illinois, Luis Gutiérrez; ya tenemos el respaldo de algunos congresistas republicanos. Sabemos que hay congresistas en el Estado de la Florida que apoyan la iniciativa, pero vamos por nuestra parte a buscar más apoyo, en la medida que mayor respaldo consigamos, en esa misma medida se obtendrá éxito en la petición”, apuntó.
Cifras suministradas por la Fraternidad Americana Nicaragüense estiman que unos 100 mil nicaragüenses viven en condición de indocumentados en Estados Unidos, pero otras organizaciones consideran que es mucho mayor.