La titular del Ministerio de Salud (Minsa), Maritza Cuan, aseguró que a pesar del incremento de las enfermedades diarreicas y respiratorias en algunas comunidades de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), luego del huracán Félix, aún no se puede hablar de la existencia de un brote epidémico.
La funcionaria dijo que el aumento de este tipo de enfermedades es el esperado, tras el paso de fenómenos naturales como Félix, en una zona como la RAAN.
Además indicó que para mantener la situación bajo control casi un centenar de trabajadores de la Salud —entre médicos, enfermeros y técnicos sanitarios— están realizando labores de control en esa región del Caribe.
CONTROL SANITARIO Y AGUA CLORADA
La comunidad de Pahra es una de las más golpeadas por el aumento de los males diarreicos y respiratorios.
Según los líderes comunitarios, días después del huracán, entre 100 y 120 niños son atendidos a diario por el personal de Salud asentado en esa comunidad que fue devastada casi en su totalidad.
“Hasta ahora no hay nada de eso (un brote epidémico), hay un control sanitario porque se está clorando el agua, se instalaron potabilizadores de agua, se está fumigando, estamos monitoreando la situación”, expresó Cuan.
Según la ministra, la ayuda de varios países amigos de Nicaragua ha servido para abastecer de suficiente medicina a los puestos de salud de la zona.
“Vamos a estar el tiempo que se requiera, pero nos siguen apoyando, por ejemplo el Movimiento Médico Sandinista envió una brigada a la RAAN”, agregó Cuan.
INFRAESTRUCTURADESTRUIDA A LA MITAD
En otro tema la titular del Minsa informó que hoy podrían tener el informe final de los daños que el huracán Félix causó a las unidades y puestos de Salud.
Sin embargo, aseguró que al menos el 50 por ciento de los edificios que posee el Minsa en la RAAN sufrieron algún tipo de daños en su estructura física.
“Creo que mañana (hoy) me presentan cuántas unidades de Salud se dañaron y cuánto hay que invertir para repararlas”, concluyó la ministra Maritza Cuan.