NACIONES UNIDAS.- La ONU solicitó hoy a la comunidad internacional 39 millones de dólares en asistencia urgente para los más de 162.000 afectados por el reciente paso por Nicaragua del huracán "Félix", que devastó la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) informó en un comunicado que la solicitud se divide en 22 millones de dólares para ayuda de emergencia y otros 16 millones para las tareas iniciales de reconstrucción que se realizarán en los próximos seis meses.
Los fondos se destinarán principalmente a las poblaciones de la RAAN, unas las más pobres del país, donde el ciclón de categoría 5 en la escala Saffir-Simpson dejó a su paso un desolador rastro de hambruna y enfermedad.
Al menos 101 personas perdieron la vida y otras 76 permanecen desaparecidas, según las autoridades del país.
"Hay muchas necesidades. No le podría haber sucedido a un peor lugar, uno de los más pobres y remotos del país, y eso hace más difícil la distribución de la ayuda", dijo a Efe el subsecretario general para Asuntos Humanitarios de la ONU, John Holmes.
Unas 10,000 viviendas resultaron afectadas por los fuertes vientos de "Félix", de las que 7.900 quedaron completamente destruidas, y a las que se debe agregar otras 17.000 consideradas vulnerables, calculó un informe OCHA.
Agregó que los daños se extendieron a 84 edificios públicos, como escuelas y centros de salud, y a 69 privados, además de que 5.190 letrinas y 6.000 pozos quedaron inservibles.
Entre la lista de productos incluida en la petición están el agua, refugios temporales, equipos sanitarios y materiales educativos, entre otros.
A ello se suma la necesidad de reconstruir infraestructura básica, como las telecomunicaciones y puentes, proporcionar seguridad y asistir a los pescadores y agricultores que se han quedado sin los materiales necesarios para trabajar.
OCHA aseguró que a las comunidades más afectadas se les garantizará durante tres meses la distribución de alimentos.
Holmes consideró que hasta el momento el Gobierno de Nicaragua ha respondido al desastre lo mejor que ha podido, dadas las circunstancias, y ahora es la comunidad internacional la que tiene el deber de ayudar.
Reconoció que la labor de reunir los 39 millones de dólares resultará difícil especialmente a esta altura del año, en que ya se han emitido 10 solicitudes urgentes de ayuda, lo que constituye un récord.
"Tal como se había anticipado, estamos experimentando los efectos del cambio global", sostuvo.