El VII Festival Internacional de Música Clásica, que se llevó a cabo la noche del miércoles, contó con un cierre espectacular por parte de los músicos, opacado únicamente por las interrupciones de un molesto espectador que no dejó de hablar en voz alta durante toda la presentación.
Durante poco más de una hora la Sala Mayor del Teatro Nacional se engalanó con la presencia y melodías de talentosos íconos de las música clásica de Ecuador, Cuba, El Salvador, Panamá, Estados Unidos, Costa Rica, Alemania y Nicaragua.
El cierre contó con la participación de todos los músicos que se presentaron en la serie de conciertos del festival, entre ellos la Orquesta de Cámara de la Universidad de Panamá; el Quinteto de Viento de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba; el Trío de Violoncellos de Costa Rica; el violinista Jorge Saade y la pianista Elina Manzano de Félix, que conforman el Dúo de Violín y Piano de Ecuador; la flautista Virginia Steiger y el alemán Walter Michael Vollhardt, quien dirigió el último concierto de la temporada. Más de 35 músicos participaron en la presentación, conformando la Orquesta Sinfónica del Festival.
A mediados del concierto, cuando la orquesta empezaba a tocar las primeras notas de la Sinfonía Número Cinco en do menor, del alemán Ludwig van Beethoven, el molesto espectador gritó obscenidades, como si estuviera en un estadio, y el público no pudo hacer más que silenciarlo, pero el sujeto continuó interrumpiendo el espectáculo.
La presentación se extendió hasta pasada las 9:00 p.m. y gustó mucho del escaso público, el cual despidió a los músicos extranjeros y nacionales con un fervoroso y prolongado aplauso.