El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) sufrió ayer otro revés político, al aprobar las bancadas liberales una resolución no vinculante que exige al presidente Daniel Ortega destituir a Ruth Selma Herrera, de la presidencia ejecutiva de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal).
La decisión legislativa, aprobada por 51 diputados y rechazada por 27 sandinistas, también demanda el reintegro de los trabajadores despedidos de Enacal bajo la administración de Herrera.
La Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) lograron la interpelación de Herrera el pasado miércoles, al acusarla de despedir irregularmente a casi trescientos empleados. La resolución que pide la cabeza de Herrera tiene un peso político y no jurídico.
De tal manera que el presidente Daniel Ortega no está forzado a acatar la resolución.
Presión: cero préstamos para Enacal
El diputado por la ALN y presidente de la Comisión de Infraestructura y Servicios Público, Eliseo Núñez Hernández, sostuvo que al presidente Ortega no le conviene confrontarse al Poder Legislativo.
“El Presidente no puede ponerse a confrontarse con la Asamblea, cuando ya se dio una votación clara y creo que por la armonía que debe existir entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, la Ruth Selma Herrera debe ser trasladada”, dijo Núñez Hernández.
Una medida de presión en contra de Ortega sería no aprobar en el parlamento una serie de préstamos a Enacal mientras Herrera esté al frente de la institución.
“Nosotros vamos a agotar dos vías: la vía del diálogo y la negociación, para que la Asamblea no entre en contradicción clara con el Poder Ejecutivo, y posteriormente vamos a hacer uso de la vía de la presión y la coacción a través del presupuesto de Enacal”, señaló Núñez Hernández.
Herrera dijo que no habrá ningún reintegro mientras los tribunales no emitan una resolución firme.