El Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) estudia una iniciativa que obligaría a las empresas distribuidoras de baterías de carros y de paneles solares a hacerse cargo del reciclaje o retiro de esos productos cuando concluyan su vida útil.
Cuando esas baterías expiran pasan a ser clasificadas en el sistema de salud como Baterías Ácido Plomo Usadas (Bapus) y son una de los principales contaminantes de plomo en el país, por lo cual urge una regulación en el tema, coincidieron los representantes de diversas instituciones gubernamentales, que trabajan el tema ambiental, energía y de salud.
A la fecha, el parque vehicular en el país es de unos 350 mil vehículos, los cuales funcionan a través de la batería. Esta parte funciona sin problemas por lo menos durante dos años, después de ese período cada batería es tóxica para el ser humano. Igual ocurre con las baterías de los paneles solares que se ocupan como alternativas ante la falta de energía eléctrica en zonas rurales, principalmente.
“Lo más grave es que cuando se manipulan esas baterías se contamina todo el organismo, por eso es que las zonas aledañas a los talleres artesanales de reparación de baterías es donde se corre mayores riesgos”, indicó Helio Zamora, director de Seguridad Química del Marena.
A juicio del especialista, lo más indicado es mejorar la regulación del tráfico de los desechos de baterías y promover, vía decreto, que las empresas distribuidoras sean las encargadas de reciclar los desechos de esos productos.
La contaminación por plomo daña de forma general al organismo, sin embargo, se hace más evidente al causar daños en el desarrollo mental de la niñez.
Harold Somarriba, coordinador del proyecto de electrificación rural para zonas aisladas del Ministerio de Energía y Minas, explicó que en las zonas rurales también urge regular el uso de los desechos de baterías de los paneles solares.
“Nosotros promovemos la energía solar en zonas rurales, en el campo, pero hace falta tener una estrategia para no provocar contaminación cuando las baterías terminan su vida útil”, indicó el funcionario.
El proyecto de electrificación rural para zonas aisladas ha instalado tres mil baterías.