El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas solicitará a la comunidad internacional unos 17 millones de dólares para asistir a unas 100 mil personas afectadas por la destrucción que provocó el huracán Félix en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) de Nicaragua.
"El número de personas seriamente afectadas aumenta a medida que la información llega de de las zonas más remotas. A medida que llegan más datos de las zonas devastadas, nos estamos dando cuenta de lo violento y destructivo que fue el huracán Félix", dijo a través de un comunicado el representante del PMA en Nicaragua, William Hart.
"No solamente comunidades enteras a lo largo de las costas del Mar Caribe han sido arrasadas, sino que también se reportan cuantiosos daños en poblaciones ubicadas 100 kilómetros tierra adentro", agregó.
Reportes iniciales indican que al menos 10 mil casas fueron afectadas por el violento huracán categoría 5, de las cuales el 80% quedaron completamente destruidas. Asimismo, unos 5,200 pozos fueron contaminados y 6,000 letrinas fueron destruidas. La diarrea entre los niños está aumentando y las lluvias están creando insalubridad, lo que acrecienta el temor de que las condiciones de salud se deterioren aún más.
El huracán Félix derribó palmeras, plantas de banano y árboles de mangos, lo que priva a los habitantes locales de fuentes de alimentos básicos. La próxima cosecha (de primera) de arroz y otros cultivos básicos han sido destruidos debido a las fuertes lluvias.
Debido al daño causado por el agua salada en los cultivos, se teme que la siguiente cosecha (de postrera) que debería salir en diciembre también se pierda o sea muy reducida.
El PMA prepara una operación de emergencia que se ejecutará en dos fases por un período de seis meses. La primera fase (por tres meses) consistiría en la provisión general de raciones de emergencia y la segunda fase consistiría en apoyo alimentario a las familias que realicen actividades de rehabilitación.
Estas actividades podrían extenderse por un período adicional una vez que una más detallada evaluación de necesidades sea completada en la región.
"Las víctimas de esta catástrofe son las personas más pobres y vulnerables no solo en Nicaragua sino en la región de América Latina", dijo Hart. "Cuando nuestro personal arriba con alimentos a las comunidades encuentra que las familias están literalmente sin nada. Todo está destruido y sus vidas están hechas pedazos.
Durante nuestras visitas a estas remotas áreas hemos encontrado a una parte de la humanidad que está desesperada, que ha sido invisible para el mundo exterior, pero ahora más que nunca necesita ayuda de ese mundo que está allá afuera", dijo Hart.
Las operaciones de asistencia del PMA continúan. Durante el fin de semana, dos barcos transportando 151 toneladas métricas de alimentos (para 15,000 personas durante 20 días) arribaron al puerto de Bilwi (anteriormente Puerto Cabezas) después de dos días de navegación a lo largo del Río Escondido. La comunicación terrestre y pluvial hacia Bilwi es sumamente difícil debido a los daños en caminos y puentes.
Cerca de 14 toneladas de alimentos (para 1,550 personas por 18 días) fueron transportadas por dos helicópteros de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos al poblado de Raití, una de las más de 100 comunidades indígenas Miskitas ubicadas a lo largo de la ribera del Río Coco. Sin los helicópteros, los cuales han establecido un puente aéreo en el área, el transporte de los alimentos hubiera tomado al menos una semana.