La presidenta ejecutiva de la Empresa Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), Ruth Selma Herrera, terminó ayer en la mira de las bancadas Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y Partido Liberal Constitucionalista (PLC), que exigieron al presidente Daniel Ortega que la destituya.
Herrera fue interpelada ayer en el parlamento, por supuestas irregularidades al despedir a casi trescientos trabajadores supuestamente sin cumplir con las leyes del país.
Para hoy está previsto que el parlamento discuta la resolución que impulsan ALN y PLC.
“Rechazamos el informe y las insuficientes explicaciones brindadas por la licenciada Ruth Selma Herrera (...) por lo que pedimos se proceda a la destitución inmediata de la licenciada Herrera”, dice la resolución que pasará a votación hoy.
Herrera defendió ayer su gestión y negó que los despidos hayan sido en violación a las leyes y Constitución.
RESOLUCIÓN POLÍTICA Y NO JURÍDICA
De aprobarse hoy la resolución que exige el despido de Herrera, el presidente Daniel Ortega no tendrá ninguna obligación legal para acatar tal pedido.
Pero el presidente del parlamento, el sandinista René Núñez, comentó que las bancadas de la ALN y el PLC anunciaron que de no despedir el presidente Ortega a Herrera, las bancadas liberales no aprobarán ningún préstamo para Enacal.
“La resolución no tiene ninguna fuerza de ley y de allí es que surge la amenaza hecha por algunos de que si no se destituye a la persona correspondiente, entonces tomarían como represalia no aprobar ningún préstamo para Enacal”, precisó Núñez.
LOS DESPIDOS
Herrera dijo que algunos de los despedidos y sindicalistas cometían actos de corrupción y solicitó que el caso se resuelva en el Poder Judicial, al calificar la interpelación como un juicio político cometido por la Asamblea Nacional.
El diputado Eliseo Núñez Hernández acusó a Herrera de despedir a Harry Morales porque el año pasado le iba a suspender el servicio de agua en dos ocasiones, porque está conectada ilegalmente.
Herrera dijo que el despido de Morales se dio porque acosaba a las trabajadoras de Enacal y acusó a los sindicatos de inflar el número de sus miembros.
A la interpelación de Herrera se presentaron trabajadores de Enacal que rechazan su gestión.
El diputado Núñez Hernández preguntó a los presentes: “El Gobierno dice que el pueblo Presidente, entonces yo pregunto: ¿quién quiere que Ruth Selma se vaya?”.
El coro respondió al unísono: “Que se vaya, que se vaya”. Y Núñez Hernández acotó: “El Gobierno sandinista debe honrar su slogan. El pueblo quiere que se vaya (Herrera)”.