Los jóvenes son el segmento poblacional con los mayores índices de desempleo en Latinoamérica.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) reveló, a través del informe: Trabajo Decente, Juventud, América Latina, que el desempleo entre los jóvenes en el subcontinente alcanza el 16 por ciento frente al cinco por ciento de los adultos.
El estudio de la OIT definió como jóvenes a las personas cuyas edades oscila entre 15 y 24 años.
Según la entidad de los 106 millones de jóvenes que hay en la región, un total de 10 millones están desempleados. Mientras tanto 30 millones trabajan en la economía informal o en condiciones precarias.
El documento de la OIT precisó además que cuantifican 22 millones de jóvenes, de 106 millones existentes, que no estudian ni trabajan. Es decir que no hacen nada.
La OIT añade que de los 106 millones de jóvenes latinoamericanos, 48 millones de ellos sí trabajan. Y detalla que de esos 48 millones, 13 millones estudian y trabajan.
Los jóvenes incluidos en el estudio nacieron en los años ochenta. “(es decir) vivieron situaciones complicadas, pero también crecieron en medio de grandes transformaciones”, señaló ante agencias internacionales de prensa el director regional adjunto para América Latina y el Caribe de la OIT, Virgilio Levaggi.
“El retorno a la democracia, la globalización, la intensificación de las migraciones y la irrupción de las nuevas tecnologías formó esa generación”, explicó el funcionario.
MUJERES EN DESVENTAJA
El informe, enviado a LA PRENSA, indica que los hombres son mayoría tanto entre quienes sólo trabajan y entre quienes estudian y trabajan a la vez.
Las mujeres, por su parte, tienen más presencia en el grupo de quienes sólo estudian y entre quienes no estudian ni trabajan.
Eso refleja, entre otras cosas, “una cierta tradición cultural y la falta de oportunidades para las mujeres que tienen que combinar trabajo y obligaciones familiares”, señaló el informe.
Dentro de las mujeres que trabajan, la mayoría se desempeña como trabajadoras domésticas.