El veterano Bayardo Dávila, de 39 años, se excedió anoche en la victoria de los Tiburones de Granada sobre León, al colaborar con su siempre espectacular guante y mostrando un inusual poder en su bate.
Dávila nos tiene acostumbrado a sus sorprendentes movimientos en el campo corto. Sin embargo, no ha sido característico su poder. Y él mismo lo reconoce.
“No recuerdo un partido como este. Gracias a Dios las cosas me salieron bien. Ojalá Dios quiera que nos sigan saliendo y estemos todavía vivos”, dijo el campo corto tras finalizar el partido en el que conectó dos cuadrangulares y remolcó tres carreras.
“Me inspiró que estaba con nuestra fanaticada, y que no podíamos morir en casa. Teníamos que conseguir esta victoria, y buscar ahora cómo ganar en León, para traer la serie para acá (Granada”, añadió.
Dávila no conectó ningún jonrón durante la etapa regular ni en la semifinal del actual campeonato. Por eso, resulta inusual que haya logrado pegar dos jonrones.
“Siempre trato de conectar a la pelota, y gracias a Dios que ahora se fue más allá del terreno, y bienvenido para el equipo”.
“Me sorprendí porque no pegué ningún jonrón en el campeonato, y ahora pego dos. Así es el beisbol”, finalizó el estupendo torpedero.