“That's my son”, pronunció Melissa McCoy luego de ver a su vástago y orgullo costeño, Devern Hansack McCoy, lanzador de Boston, realizar exitosamente una jornada de tres entradas sin carreras contra la novena de los Orioles de Baltimore, recientemente en un partido de las Grandes Ligas, en los Estados Unidos.
Doña Melissa desde que Devern fue llamado a la gran carpa monitorea diariamente todos los canales internacionales a fin de ver a su hijo nuevamente lanzar y por supuesto “verlo ganar”.
La hermana menor del ahora denominado “monstruo de Laguna de Perlas”, Livia Hebberth McCoy, dice ser la principal fans de su hermano y está orgullosa porque está haciendo las cosas bien.
“Estoy tan alegre por él, pero quiero decirle que haga las cosas bien, que se porte bien, se cuide y practique mucho para que continúe haciendo bien su trabajo”, recomendó Livia, de 17 años.
En Laguna de Perlas, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), hay comentarios divididos, unos aplauden al astro costeño y otros señalan que no se merece estar en las Mayores.
“Es muy indisciplinado, hay mejores que él aquí, ellos deberían estar en las Grandes Ligas”, dijo un poblador que pidió anonimato.
DARLE ÁNIMOS
A esos comentarios Livia Hebberth dice que los fanáticos del país y particularmente de Laguna de Perlas deberían animar a su hermano para que siga adelante y no bajarle los ánimos.
Joannie Hansack, otra de las hermanas de Devern, agradeció a Dios por volver a darle otra oportunidad a su hermano.
“Para mí está haciendo un trabajo excelente. Trabajó duro desde que estaba en Triple A. Estuvo duro, por eso lo llamaron. Ahora está de nuevo y espero que esta vez sea para quedarse”, agregó Joannie.