El director del Hospital Nacional de Niños de Costa Rica, Rodolfo Hernández, calificó de un milagro el hecho que la niña nicaragüense Hazel Carrillo, de tres años, haya llegado con vida a ese centro médico, luego de recibir un disparo en una trifulca generada por una aparente disputa de tierras, en la comunidad nicaragüense de El Pochote, cerca de la frontera con Costa Rica.
Carrillo fue operada a las cinco de la mañana de hoy, horas después de haber ingresado a ese centro médico (12:45 de la madrugada), con una bala sin orificio de salida en la ingle izquierda.
"A las cinco de la mañana la operaron y se documentó que la bala entró por la ingle izquierda, y luego pasó detrás de la vejiga pero sin lesionarla. Tampoco lesionó el útero", dijo el médico.
"Sí lesionó el ovario derecho donde estaba sangrado y el proyectil se alojó entre el uréter derecho -que es el conducto que lleva la orina del riñón derecho a la vejiga- y la arteria iliaca derecha. Fue afortunada porque hubiera fallecido", añadió.
Esta tarde médicos el hospital Nacional se referirán a su delicado estado de salud.
En la balacera que aparentemente por un conflicto de tierras, falleció Ramón Isidro Narváez, mientras que Cipriano Romero y Eliseo Navarro fueron trasladados con heridas de bala al hospital de Liberia.
Antes, los heridos por balas, habían sido estabilizados en una clínica de la Cruz Roja de Puerto Soley, cerca de la frontera de Nicaragua.
Romero fue trasladado con dos disparos al hospital San Juan de Dios, de San José.
El incidente ocurrió a las siete de la noche de ayer domingo.