Su mirada lo dice todo. En sus ojos se refleja una inmensa tristeza y por su corta edad desconoce la situación en que se encuentra.
D.M.T.T., es una niña de 12 años, de una comarca del municipio de Cuapa, Chontales, que se encuentra en su cuarto mes de gestación, producto de una relación supuestamente amorosa que tenía hasta hace poco con el sujeto Darling Antonio Martínez Obregón, de 29 años, quien se encuentra detenido en las instalaciones de la Policía de Chontales, por cometer ese abuso contra la menor.
En enero del año pasado, la pequeña, quien entonces tenía 11 años, inició con Darling Antonio Martínez Obregón un “noviazgo” con el visto bueno de los padres de la menor, M.S.T. y A.T.F., creyendo éstos que hacían lo correcto, sin saber el daño que le estaban causando a la niña.
Pero, posteriormente los padres al ver que su hija se encontraba mal de salud, con constantes vómitos, decidieron llevarla a la unidad de salud de la comarca, enterándose así que estaba embarazada.
Fue cuando los padres de la niña decidieron que ésta se tenía que casar civil con Martínez Obregón, pero la juez Local de Cuapa, Nidia Sierra, se opuso debido a que la víctima no tenía edad para casarse.
Actualmente la pequeña, quien vive en precarias condiciones con sus progenitores en una “casita” forrada con cañas de bambú y con plástico, repite lo que dicen su mamá y su abuela, de sentirse alegre con el embarazo, pero su mirada refleja tristeza y ganas de llorar.
Según la menor, fue con gusto de ella que el sujeto, amigo y compañero de trabajo de su padre, “se hizo de ella” desde el año pasado.
Ante esa situación, tanto la víctima como sus padres no quieren que Martínez Obregón esté detenido, ya que según éstos, el victimario se comprometió a casarse con la menor cuando tenga mayor edad y que para mientras le iba a ayudar económicamente a la niña y a su hijo, según los progenitores de la infante.
Los padres de la pequeña consideran que fue un error haberle dado permiso a su hija para que “jalara” con Martínez Obregón, pero “ahora qué vamos a hacer, nos toca apoyarla. Nosotros la vamos a apoyar en todo”, reitera el padre, quien junto a su esposa confían en la promesa del victimario, que también es primo de la madre de la menor.
El padre de la niña y Martínez Obregón laboraban juntos como “chapeadores” en la finca La Esperanza, del ganadero “Payo” Martínez. Fue así que el victimario conoció a la pequeña.
El Ministerio de la Familia de Chontales citó para el 20 del presente mes a los padres de la pequeña, para tratar el caso.