Después del paso del huracán Félix, las comunidades afectadas en la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN) luchan por sobreponerse a los estragos del fenómeno, con la esperanza no sólo de poder reconstruir sus viviendas, sino también de encontrar al familiar, al hijo o al padre, que aún se encuentra desaparecido.
El reporte más reciente de la Defensa Civil señala que la cantidad de afectados sobrepasa las cien mil personas. Registran 65 fallecidos y 134 desaparecidos. Sin embargo, cifras extraoficiales calculan que la cantidad de víctimas mortales y desaparecidos es mayor.
El huracán provocó el desbordamiento de ríos, inundó grandes extensiones de tierra, arrasó con todos los cultivos, derribó árboles de gran tamaño y de muchos años de existencia.
También destruyó muchas viviendas y, como si todo eso fuera poco, destruyó grandes extensiones de bosque.