El empresario Guido Alejandro Antonini Wilson, quien intentó meter en Argentina una maleta con 800 mil dólares sin declarar ante la aduana, provocó un escándalo que ha puesto en evidencia la opulenta vida que llevan en Miami algunos allegados al Presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
El caso Antonini también aumentó las sospechas de que Chávez emplea dinero, del petróleo venezolano, para financiar campañas electorales y organizaciones de izquierda en países de América Latina.
Ocean Club es un complejo de residencias ubicado en el corazón de Key Biscayne, una zona exclusiva para millonarios. Está a una cuadra de la Bahía de Biscayne, de donde se divisa la ciudad de Miami y el Océano Atlántico. Allí reside Guido Antonini Wilson, el hombre del contrabando de 800 mil dólares en efectivo.
Cuando lo detuvieron en el aeropuerto de Buenos Aires, hace semanas, después de bajar de un avión rentado por el Gobierno argentino, iba en compañía de ejecutivos de la empresa de Petróleo de Venezuela (PDVSA) y funcionarios de la empresa de energía de Argentina.
Antonini es un venezolano radicado en Estados Unidos, que salió de su país hace 15 años, dejando atrás su pequeño negocio de venta de llantas. Hoy es un acaudalado empresario, proveedor de servicios de seguridad y vendedor de armas al Gobierno de Venezuela.
Es socio de Francisco Durán, un hombre de 39 años de edad, también estrecho colaborador de Hugo Chávez, que igual se ha enriquecido bajo la sombra del gobernante venezolano, según investigaciones periodísticas.
DIFÍCIL ENTRAR
El apartamento donde vive Antonini en Miami tiene un precio promedio de tres millones de dólares, dijeron a LA PRENSA, agentes de bienes raíces.
El complejo posee tarjeta privada de ingreso, club privado de playa, club de tenis, lujosas cabañas frente al océano, centro de negocios, restaurantes, salones de esparcimiento, Spa, nueve piscinas, elevadores privados que van directamente a cada condominio y terrazas desde las que se puede apreciar el mar.
LA PRENSA intentó ingresar para conversar con Antonini, pero no fue posible pasar de la garita. Existe una barrera que impide el paso, el vigilante se acerca y hace cinco preguntas: ¿A quién buscas?, ¿qué apartamento es?, ¿cuál es tu nombre?, ¿de dónde vienes?, ¿qué deseas? Nos solicita una identificación y se la lleva con él.
A través del vidrio observamos que busca en los archivos y luego marca un número de teléfono. A los minutos retorna para decir: “Parece que no hay nadie, no contestan; marqué dos veces y no responden... Tome su licencia, por favor; haga una vuelta ahí para que pueda retornar a la calle”.
CHÁVEZ LOS HA HECHO RICOS
El diario de Miami, El Nuevo Herald, publicó una entrevista con el padre de Antonini, llamado también Guido Antonini, quien confirmó al periodista Gerardo Reyes que su hijo se encuentra en su residencia de Key Biscayne y no desea hablar con nadie.
Reyes dijo a LA PRENSA que está clara la procedencia de la riqueza que poseen las personas del círculo del presidente Chávez, quien además no desaprovecha oportunidad para atacar a Estados Unidos.
“Hay un aparente contraste entre lo que profesa la revolución bolivariana y lo que hacen sus seguidores más cercanos, que aplauden el discurso antiimperialista de Chávez, pero vienen a gozar de Key Biscayne”, comentó Reyes.
“No tiene nada de malo ser rico, pero la fortuna que hoy poseen estas personas ha sido adquirida a través del Estado, a partir de que Chávez asumió el poder; la mayoría de sus contratos son con la industria petrolera venezolana y con la venta de armas. Antonini y su socio Francisco Durán son proveedores de armas para la mayoría de las gobernaturas y el Ministerio de Defensa, en Venezuela”, afirmó el periodista de El Nuevo Herald.
LA INTROMISIÓN CHAVISTA
Una de las candidaturas que Chávez supuestamente respaldó con dinero, fue la del actual Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra.
“Hay indicios serios que ha sucedido (financiamiento) con candidatos de distintos países, pero no hay una prueba definitiva que comprometa a Chávez; hay signos preocupantes y muchas preguntas sin respuesta”, dijo Gerardo Reyes al ser consultado por LA PRENSA.
Otro periodista de El Nuevo Herald, Andrés Oppenheimer, comentó hace poco que el dinero que Antonini llevaba escondido “podría haber estado destinado a la campaña de la primera dama Cristina Kirchner o a grupos pro-chavistas en Argentina, o podría ser el pago de un soborno a funcionarios argentinos por algún negocio con el Gobierno de Chávez... Si hubiera sido un negocio limpio, se hubiese hecho por transferencia bancaria”.
Antonini es buscado por la Policía Internacional (Interpol), que en su página web publica dos fotos del acusado y solicita apoyo para detenerlo. También enfrenta una solicitud de extradición a Argentina, presentada por la juez que investiga el caso de los 800 mil dólares.